Blindando a la Guardia Civil
domingo 04 de mayo de 2014, 00:36h
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díez, manifestaba ayer su intención de “blindar” las actuaciones de la Guardia Civil para que no sea sistemáticamente cuestionada. Se refería el ministro a los incidentes en el vallado de Melilla acaecidos el pasado jueves, cuando un numeroso grupo de subsaharianos trató de entrar ilegalmente a España.
Igual que otras veces, los inmigrantes se comportaron de forma manifiestamente violenta y, del mismo modo, PSOE e Izquierda Unida volvieron a hacer gala de su habitual demagogia, poniendo más el acento en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que en quienes trataban de violentar la legalidad vigente. Justo en base a esa legalidad vigente, la labor de todo funcionario público debe estar sujeta a fiscalización; tal el es caso de los agentes de la Guardia Civil que custodian la frontera.
Bastaría con dotarles de mayores medios y de no dificultar su cometido diario, poniendo todo tipo de trabas al uso de material antidisturbios. Pero utilizar la palabra “blindar” puede dar lugar a equívocos tan poco deseables como injustos. Urge, eso sí, que el Ejecutivo español de una imagen de firmeza que disipe en la medida de lo posible el efecto llamada y adopte medidas en un problema que se le empieza a ir de las manos.