El cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, objetivo de la misión Rosetta (ESA), ha comenzado a desarrollar la coma, una envoltura de polvo que rodea el núcleo, según informa el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

El Instituto de Astrofísica de Andalucía
(IAA-CSIC) informa en un comunicado de que el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, objetivo de la misión
Rosetta (ESA), ha comenzado a desarrollar la coma, una envoltura de polvo que rodea el núcleo, de acuerdo a unas imágenes tomadas por la cámara OSIRIS "que muestran claramente un cambio en el aspecto del cometa: el núcleo se encuentra ya rodeado por una envoltura de polvo, la coma, que se extiende unos mil trescientos kilómetros en el espacio".
Entre el 24 de marzo y el 4 de mayo, Rosetta fotografió el
cometa 67P desde una distancia de entre cinco y dos millones de kilómetros. "Esta secuencia de imágenes muestra el movimiento del cometa y el progresivo desarrollo de una envoltura de polvo, la coma. Las imágenes, tomadas por la cámara OSIRIS, tienen una exposición de setecientos veinte segundos".
Los cometas, pequeños cuerpos sólidos helados que proceden de las regiones externas del Sistema Solar, "sufren modificaciones drásticas al acercarse al Sol", explica el IAA-CSIC, que matiza que "debido al aumento de la temperatura, los hielos se calientan, se evaporan (subliman) y arrastran consigo los granos de polvo, que al quedar libres reflejan la luz solar y dan lugar a la coma (la mancha difusa central que envuelve al núcleo) y las colas"-
Un cometa a 600.000 de km del SolEl cometa 67P se halla aún a más de seiscientos millones de kilómetros del Sol más de cuatro veces la distancia entre la Tierra y el Sol: "Las múltiples campañas de observación del cometa realizadas desde tierra no habían permitido detectar actividad a distancias tan grandes del Sol. Este resultado es ya per se de una
importancia crucial, y el primero de los muchos que OSIRIS y Rosetta nos regalarán en los próximos dos años", apunta Luisa M. Lara, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) e integrante del equipo OSIRIS.
Esta primera muestra de actividad ofrece a los científicos la oportunidad de estudiar la
producción de polvo y las estructuras de la coma en etapas tempranas. Además, el equipo OSIRIS ha podido, a partir de los cambios periódicos de brillo del cometa, establecer su rotación en 12,4 horas: "Son veinte minutos menos que las estimaciones realizadas a partir de datos desde tierra, lo que sin lugar a dudas tendrá implicaciones en la planificación de cómo la nave Rosetta orbitará al núcleo del cometa", apunta Luisa M. Lara (IAA-CSIC).
Tras diez años de paseo espacial, en los próximos meses la sonda Rosetta se va a encontrar por fin con su objetivo, el cometa 67P/Chuymov-Gerasimenko. La misión, que tiene como principal objetivo el estudio del origen y evolución de los cuerpos primitivos del Sistema Solar, será la primera en orbitar el núcleo de un cometa y acompañarle en su recorrido hacia el Sistema Solar interno.