Monarquía: un problema que no es problema
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
Actualizado el: 07/08/2015 09:36h
Los datos son los datos y la mayor parte de las veces, si juzgamos sin tergiversaciones malintencionadas, son tozudos. Decir que un problema le importa al 0,2% de la población de un país es como decir que no es un problema. La Monarquía no parece, pues, que sea una preocupación en España. Escudarse en que la encuesta del CIS se hizo antes de conocer la abdicación del Rey es apuntarse a la moda porque mola.
Es cierto que la nueva situación en la Casa Real abre el debate. Eso no es malo. Más bien es saludable. Pero decir ahora que la Monarquía sí es un problema, que si antes no se dijo es porque nadie se acordaba, suena a argumento interesado que aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid. Si, por otra parte, se arguye que los problemas que coronan el ranking de preocupaciones son tan fuertes que nos olvidamos del debate “real”, ¿no será que no es prioritario?
También se puede defender que justo el mes anterior esta misma preocupación por la Monarquía interesaba al 0,4% de los encuestados. Seguimos igual, las informaciones apuntan a que en el último año nunca se ha llegado al 1%. Visto así, ¿es ya un problema una cuestión que preocupa a 1 de cada cien vecinos? Tampoco parece.
Es evidente que el debate Monarquía-República no está en el día a día de la calle. Uno no llega a una cafetería se pide un Cola Cao y un donut y empieza a enumerar al compañero de al lado las bondades de un presidente frente a un rey. Igualmente, es poco probable que éste le responda con una disertación sobre la importancia de no confundir república con democracia mientras da buena cuenta sin levantar cabeza de un café con croissant a la plancha y mermelada de albaricoque.
Y digo yo: ¿Hablamos de una cuestión más ideológica que práctica? ¿Cambiaría de forma notable nuestras vidas con una República? Si entonces no es tan relevante, ¿debería consultarse a la ciudadanía?
Creo que hay tantas respuestas a estas preguntas como personas a las que se interrogue. Quizá en otro momento estemos preparados, mientras todo suena a un intento de manipulación del personal (uno más) con una finalidad clara y evidente de rentabilidad política. Y no hablo de izquierdas (aunque sean los que más ruido están haciendo) ni de derechas, porque, como todo el mundo debería saber, la República no es una ideología, es un concepto.
Afortunadamente, en España existe el derecho a expresarse libremente y éste viene reflejado en la Constitución. La cuestión es si hay el apoyo suficiente en la Cámara para cambiarla y todo parece indicar que no hay demanda social ni política. No olvidar que 500 cabreados en Can Vies o Gamonal o 6.000 en la Puerta del Sol no representan una mayoría. Aunque veamos que hay gobernantes que se doblegan.
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Periodista
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
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