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POR LIBRE

Pedro Sánchez empieza como Zapatero

Joaquín Vila
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directorelimparciales/8/8/20
martes 15 de julio de 2014, 13:27h
Actualizado el: 15/07/2014 21:01h

Salvo los más radicales, nadie discute que de la terna que se presentaba para optar a la Secretaría General del PSOE, Pedro Sánchez parecía el más moderado. Parecía. Madina y Pérez Tapias habían proclamado su amor a la República y de sus declaraciones se desprendía cierto izquierdismo extremista.

Sánchez, en cambio, ha jugado a la ambigüedad y, de ahí, que a los militantes y a la opinión pública le haya parecido más prudente y moderado. Pero, en realidad, nadie sabe demasiado qué piensa el nuevo secretario general. Si es que piensa. Parece, más bien, que está dispuesto a improvisar por su falta de experiencia y bagaje. Ya aprenderá. O no.

De momento, su primera decisión huele al zapaterismo más rancio. La primera intervención del más nefasto y letal presidente de la democracia consistió en retirar las tropas españolas que se encontraban en Irak en tareas más humanitarias que otra cosa. Pues por mucho que haya repetido la izquierda más tozuda, Aznar mostró su apoyo a la invasión norteamericana en Irak, pero el Ejército español no intervino en la guerra.

Zapatero, con aquella solemne y cursi declaración en el Palacio de La Moncloa, antes incluso de sentarse en su poltrona como presidente del Gobierno, convocó a los medios de comunicación para anunciar la retirada de España de Irak, rompiendo todos los acuerdos y tratados internacionales que había firmado nuestra nación. Fue su primer batacazo, su primer ridículo. Luego, vendrían muchos más. Infinitos.

Pedro Sánchez se ha estrenado como secretario general rompiendo también un acuerdo internacional: el de su propio partido y de todos los socialistas europeos con los populares para relevarse en la presidencia de la UE y mitigar así la amarga y masiva irrupción de la extrema derecha y de la extrema izquierda en la Eurocámara. Esto es; el PSOE ha votado con los ultras.

Hay que esperar que Pedro Sánchez aprenda pronto y abandone la estela zapateril. Pues, de otro modo, España perderá a uno de sus dos grandes partidos impidiendo cualquier acuerdo de Estado, tan necesario en estos momentos y, de paso, el PSOE volverá a las andadas y al fondo del pozo electoral en el que anda hundido y propiciará que los ultraizquierdistas acaparen el Congreso de los Diputados. 

Que Pedro Sánchez aprenda pronto y, sobre todo, que cambie de maestro.

Joaquín Vila

Director de EL IMPARCIAL

JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL

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