NOVELA
Jonas Jonasson: La analfabeta que era un genio de los números
domingo 27 de julio de 2014, 12:13h
Actualizado el: 30 de julio de 2014, 19:18h
Traducción de Sofía Pascual Pape. Salamandra. Barcelona, 2014. 416 páginas. 19 €. Libro electrónico: 12,99 €
Por María Jesús Paredes
La nueva novela de Jonasson (tras el éxito de El abuelo que saltó por la ventana y se largó) nos lleva al entorno de la Sudáfrica del apartheid, en una trama donde las historias se mezclan con humor e ironía y en la que el fondo siempre es la reflexión política. El autor hace uso de múltiples personajes y un narrador omnisciente para dar voz a un mensaje vitalista donde el centro es el hombre de carne y hueso con su sensibilidad y su búsqueda incesante de su propio equilibrio. Una historia que comienza en las chabolas del Gueto Soweto anuncia la tragedia, sin embargo Jonasson, con su prosa ágil y jovial, consigue resolver las situaciones más adversas con una serie de casualidades. Entre las escenas encontramos situaciones absurdas, reflexiones ácidas sobre el ser humano y críticas a la sociedad pero el tono predominante es el humor que sacará la sonrisa de cualquier lector. Con esta obra seremos testigos de hechos como la adquisición de diamante s en bruto o la configuración de una bomba atómica, pero también del nacimiento del amor y el cultivo de las relaciones familiares y laborales.
Nombeko es la joven protagonista a quien conocemos siendo una niña que limpia letrinas y a quien acompañaremos en su maduración y aprendizaje donde los desengaños son muchos y la constancia en la búsqueda de una vida serena y arreglada es incesante. Así nuestra protagonista trabajará por mantener a su madre y cuando ésta falta, se implicará en aprender a leer, poco a poco asciende en el trabajo hasta ser jefa de letrinas. Pero la verdadera historia comienza cuando sale del gueto, allí es donde se retrata la crueldad del régimen racista. La crítica aparece siempre plagada de humor, gracias a la recreación de situaciones absurdas como el atropello de nuestra protagonista negra y que la condena recaiga sobre ella misma. Esta situación solo es posible en la literatura, en una ficción que aceptamos como posible y que nos permite sumergirnos en la vida imaginaria de otra gente cuyas experiencias tienen mucho que decir a nuestro mundo. Por ello disfrutamos de esta lectura, es Jonasson una gran voz de optimismo y entusiasmo sosegado en los momentos adversos pero que florece en los instantes más insólitos. Las historia de la joven sudafricana a quien se le daban genial los números se verá entretejida con la de una familia en Suecia cuya búsqueda incesante tiene una dimensión más idealista: conseguir al fin un sistema de gobierno más justo.
La novela se constituye en un gran mosaico de historias entrelazadas y con pinceladas de datos históricos que repercuten en la trama como la aparición del jefe de estado Mao Tse Tung, la política de Thatcher o de los presidentes americanos, el problema de Libia con Gadafi, los conflictos de Taiwán con China, la diplomacia israelí, entre otros muchos. La maestría de Jonasson radica en su juego con las palabras, en su dominio de las herramientas de la literatura haciendo posibles realidades inverosímiles. La positividad, el entusiasmo y el humor dan una luz de esperanza a las situaciones más penosas e injustas y satirizan la arbitrariedad de algunos comportamientos humanos. De este modo se nos enseña que quienes caminaban adecuadamente salen con sabiduría de las adversidades y aprenden de ello, mientras que quienes eran ineptos manifiestan esta característica ante los problemas, ofuscándose en actitudes erróneas.