Desde hace varias temporadas, el fútbol italiano padece una alarmante crisis de resultados y de identidad.
El fútbol italiano no es lo que era. Es incomprensible ver como una de las grandes ligas de Europa se ha desmoronado. El fútbol italiano está herido. Los aficionados ven la Serie A italiana como una liga aburrida sin ningún interés. El Calcio está herido de muerte.
La primera división del fútbol italiano ha pasado en unos años de ser una de las ligas más espectaculares del mundo a una liga aburrida y triste. Es la competición de los estadios vacíos y las viejas glorias. Mientras los grandes clubes de Europa realizan grandes inversiones, la Juventus de Turín y la Roma fichan a dos viejas glorias como Evra y Ashley Cole por cantidades paupérrimas. El fútbol que practican la mayoría de equipos italianos es un fútbol poco vistoso que en la mayoría de ocasiones llega al aburrimiento. Pocas veces te encuentras con alguna escuadra que proponga algo diferente a lo común. El hincha se está alejando del estadio por las televisiones. Los seguidores se han cansado de los radicales y el racismo de algunas aficiones. Los grandes altercados, como los que sucedieron en la final de la Copa Italiana de la temporada pasada, entre el Nápoles y la Fiorentina están a la orden del día.
Los estadios italianos son antiguos e incomodos. Excepto algunos estadios como el nuevo estadio de la Juventus o el mítico San Siro para la afición del Milán y Giuseppe Meazza para la afición del Inter de Milán, son estadios que se encuentran en unas deplorables condiciones. Quizá el peor estadio del fútbol italiano sea el Estadio se Sant´Elia del Cagliari. Estas últimas temporadas el Cagliari no ha podido jugar en su estadio por diferentes problemas con sus graderíos. Se les prohibió jugar en su estadio, teniéndose que desplazar a más de mil kilómetros de distancia hasta Trieste para poder jugar como local sin afición. Es trágico ver estadios como el Olímpico de Roma prácticamente vacíos cada vez que juega la Roma o la Lazio.
¿Por qué la Serie A ha llegado a esta situación de declive? Quizá gran parte de culpa sea de los derechos televisivos de los clubes italianos, los cánticos racistas de algunas aficiones y, sobre todo, el paupérrimo nivel futbolístico de las grandes escuadras italianas, por ejemplo, el Milán, club mítico de esta liga, este año no jugará competiciones europeas. Los ingresos televisivos de los clubes italianos rondan el 60 por ciento de sus ingresos.
Italia se está convirtiendo en una liga de segundo nivel en Europa. Incluso la UEFA les ha suprimido una plaza para jugar en la Copa de Europa. Ha pasado de tener 4 representantes en la Champions League a tres. Las viejas glorias vienen a disfrutar de la vida italiana sin ganas de demostrar nada. La Serie A cada temporada tiene menos estrellas internacionales que despunten y menos jugadores italianos que maravillen al espectador. El aficionado recuerda con nostalgia al todopoderoso Milán de Nesta, Maldini, Seedorf e Inzaghi, la Juventus de Del Piero y el Nápoles de Maradona.