Los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) han fotografiado la 'superluna' de este domingo desde su visión privilegiada. En la imagen puede verse el satélite en todo su esplendor y distorsionado en uno de sus extremos por la atmósfera de la Tierra.
Desde la Tierra también se pudo ver este fenómeno, por el que la Luna estuvo en el punto más cercano a la Tierra, de ahí que su brillo y su tamaño aumenten considerablemente.
La Luna gira alrededor de la Tierra en una órbita elíptica, por lo que en una época del año está más lejos y en otra se acerca. A esto los astrónomos lo llaman perigeo y apogeo. Con una diferencia de 50.000 kilómetros entre el punto más alejado y el más próximo.
Durante los próximos dos meses la Luna estará en el punto más cercano, por lo que se podrá ver un 30 por ciento más brillante y un 14 por ciento más grande de lo normal.