Hace unos 400 millones de años, un conjunto de peces se aventuró a explorar la tierra. Se sabe que la evolución terminó transformándolos en tetrápodos y, con el tiempo, en los actuales anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Pero cómo estos antiguos peces utilizaron sus cuerpos y aletas de pescado en un ambiente terrestre y qué procesos evolutivos estaban en juego siguen siendo misterios científicos.
Ahora, investigadores de la
Universidad McGill (Canadá) han recurrido a la especie de pez
Polypterus, que vive actualmente, para ayudar a mostrar lo que podría haber sucedido cuando los primeros peces intentaron salir del agua. El Polypterus es un pez africano que puede respirar el aire, "caminar" en la tierra y que se parece mucho a los antiguos peces que evolucionaron en los tetrápodos. El equipo de investigadores, que ha presentado sus conclusiones en un estudio en la
revista Nature, crió un ejemplar joven de Polypterus en tierra durante casi un año con el objetivo de revelar cómo afecta la "terrestralización" a estos peces y cómo influye en su movimiento.
"Las condiciones ambientales estresantes a menudo pueden revelar variaciones anatómicas y de comportamiento, una forma de plasticidad del desarrollo", dice
Emily Standen, ex estudiante de post-doctorado en McGill y directora del proyecto. "Queríamos utilizar este mecanismo para ver qué nuevas anatomías y comportamientos podríamos desencadenar en estos peces y ver si coinciden con lo que sabemos de los registros fósiles", aclara.
Cambios anatómicos notables El ejemplar mostró cambios anatómicos y conductuales significativos. El Polypterus "terrestralizado" ganó eficacia al caminar mediante la colocación de sus aletas cerca de su cuerpo, levantó la cabeza más alto y evitó que sus aletas se resbalaran tanto como los peces que se criaron en el agua. "Anatómicamente, su esqueleto pectoral se hizo más alargado y más fuerte, posiblemente para aumentar el apoyo al caminar, y redujo su contacto con el cráneo para permitir un mayor movimiento de la cabeza y cuello", dice
Trina Du, colaboradora del estudio.
"Debido a que muchos de estos cambios anatómicos se corresponden con lo que refleja el registro fósil actual, podemos formular la hipótesis de que los cambios de comportanmiento que vemos también equivalen a lo que ocurrió cuando los peces caminaron por primera vez con sus aletas en la tierra", dice
Hans Larsson, catedrático de Investigación en Macroevolución en McGill y profesor asociado en el Museo Redpath.
Experimento único El experimento con el Polypterus "terrestralizado" es único y ofrece nuevas ideas sobre cómo los peces utilizaron sus aletas en un ambiente terrestre y qué procesos evolutivos estaban en juego. Larsson añade: "Este es el primer ejemplo que conocemos que demuestra cómo la plasticidad del desarrollo puede haber facilitado una transición evolutiva a gran escala, mediante el acceso a nuevas anatomías y comportamientos que más tarde podrían ser fijos genéticamente por la selección natural".