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Y digo yo

“A la que más votos arrastre para el partido”

Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 11 de septiembre de 2014, 20:23h
Actualizado el: 09/12/2014 15:45h

Ser la esposa de quién es le ha granjeado numerosas campañas de desprestigio, pero también no haber sido elegida de forma directa en unas elecciones que, junto a hechos desgraciados como el caso Madrid-Arena, la fallida candidatura a los Juegos Olímpicos (con el tan repetido “relaxing cup of café con leche”) y, más recientemente, la caída de ramas de árboles con resultados de muerte, han llevado a la alcaldesa de la capital a cotas muy bajas de popularidad.

La renuncia de Ana Botella a encabezar la lista en las próximas elecciones a la alcaldía de Madrid ha abierto las puertas a todo tipo de especulaciones sobre quién será la candidata (sólo se barajan nombres de mujeres para el encargo) a intentar ocupar su lugar.

De poco sirve que haya casi saldado la deuda de ocho mil millones heredada de Gallardón en momentos, además, de bajos ingresos en el Consistorio porque pinchó la burbuja inmobiliaria y, para colmo, con Montoro achuchando para que la capital cumpla el objetivo de déficit. Ante la proximidad de unas elecciones, sería casi un suicidio no trabajar en alternativas a una figura a la que la ciudadanía está diciendo que no va a votar. Se busca, pues, una cara no necesariamente nueva pero con más gancho. Ningún partido dejaría de hacerlo.

Así, mucho se habla ahora de Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes y Soraya Sáenz de Santamaría como los recambios con más solvencia para luchar en unas elecciones en las que el PP está obligado a conseguir mayoría absoluta ante los posibles pactos y coaliciones de los partidos de izquierdas y ante el auge, como nota destacada, de Podemos.

La vicepresidenta del Gobierno sería, quizá, el golpe de efecto más fuerte si abandonara el importante cargo que desempeña para pelear por la Alcaldía de Madrid, pero es que lo está haciendo bien donde está y, más allá de dar la cara después de todos los consejos de ministros, su trabajo (no siempre publicitado) es muy importante en el gabinete de Mariano Rajoy.

La delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid ofrece una muy buena imagen de seriedad y competencia en la gestión, pero las cargas policiales –con razón o sin ella– en las innumerables manifestaciones celebradas en el último año juegan en su contra. No apunta a mayoría absoluta. Por ello, las quinielas (recurso periodístico para los momentos de elección de candidatos) apuntan a la presidenta del PP madrileño y expresidenta del Gobierno regional.

Aguirre, que hasta hace poco se negaba a volver a la primera línea política, ya no lo ve con tan malos ojos. Sabe que sigue teniendo tirón y que, a pesar de sus problemas de tráfico con los agentes de movilidad, es precisamente eso lo que el partido necesita.

Pero, obviamente, cábalas al margen, la decisión final de elegir la apuesta más fuerte para ganar Madrid está en manos de Rajoy… o de la encuesta que encargue. Ahí estará, sin duda, la decisión final. El presidente de la Comunidad de Madrid ha expresado perfectamente el espíritu de la contienda: el PP valorará “a la que más votos arrastre para el partido”. Pues eso.

Javier Cámara

Periodista

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