www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Una relfexión sobre el Seny versus Rauxa

martes 16 de septiembre de 2014, 20:20h

Se queda uno pasmado al observar la Conducta tan contumaz inmersa de lleno en un intenso acaloramiento y rabia que raya en el odio, de los dirigentes de la Comunidad de Cataluña, en su empeñado enroque hacía la independencia y a la separación de un trozo de España, importándole un bledo la situación de desamparo y declive económico que esta irreflexiva decisión acarrearía a los ciudadanos de una de las perlas del litoral Mediterráneo.

Me trae a la memoria, la deliciosa lectura en mi juventud hace medio siglo de un libro pequeñito en páginas, pero gigante en contenido de sabiduría y sensatez: El criterio de Jaime Balmes. Destaca como eje central del libro el Instinto Intelectual que fue bautizado como la esencia del SENY CATALÁN.

No puedo entender que transcurridos 169 años desde que el libro se editó en 1845, donde éste insigne escritor dejó acreditada una de las virtudes catalanas por excelencia EL SENTIDO COMÚN, haya evolucionado hacía un sentimiento tan opuesto como es la RAUXA, un alarido visceral que propugna un nacionalismo trasnochado.

Una alternativa que podría justificar y dar explicación a ésta disparatada decisión, sería la involución de los cerebros que lideran éste movimiento, y que no siguen las pautas normales de la evolución biológica quedándose encastillados en la zona del encéfalo REPTILIANO el que regula los actos de la supervivencia, dejando aislados los otros dos sistemas EL LIMBICO Y EL NEOCÓRTEX paralizando de esta forma el pensamiento, la razón y la sensatez.

Termino recordando y parafraseando algunos párrafos del capítulo IV de El criterio de Balmes que se refiere a la IMPOSIBILIDAD MORAL U ORDINARIA como oposición al curso regular de los sucesos:

Decía: “Veo a un elevado personaje (LA CONSTITUCIÓN) cuyo nombre y títulos , todos en un proceso democrático aceptaron y dieron su conformidad, y a quien se tributan los respetos debidos a su clase, por lo tanto se deduce que es moralmente imposible que el nombre sea supuesto y el personaje un impostor”.

Es lastimoso que unos enardecidos independentistas que deberían proteger los intereses de sus electores, hagan apostasía de la Filosofía del Seny catalán que siempre se ha distinguido como un orgulloso blasón inscrito con letras de oro dentro de la CULTURA ESPAÑOLA.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios