…y a Pedro Sánchez le viene grande Cataluña
jueves 13 de noviembre de 2014, 08:18h
Pedro Sánchez coincidía ayer con el diagnóstico de grupos parlamentarios al tildar de “decepcionante” la comparecencia pública de Rajoy. Sin embargo, este calificativo podría aplicársele también a él mismo, por cuanto cabía esperar mucho más de la reacción ante la consulta ilegal de Cataluña de su partido. Desde el PSOE llevan tiempo insistiendo en el “federalismo” y en una reforma constitucional en este sentido pero, hasta la fecha, ningún dirigente socialista ha sido capaz de concretar absolutamente nada de esta idea; quizá porque ni ellos mismos saben qué es el federalismo.
Por otra parte, Pedro Sánchez sigue teniendo un problema en Cataluña. El viraje hacia el nacionalismo iniciado por Montilla -y apadrinado por Zapatero- fue el principio del fin del PSC. Su caída en barrena es fruto del hartazgo de un electorado huérfano de propuestas de izquierda y no nacionalistas, y ni Pere Navarro a posteriori ni Miquel Iceta actualmente parecen querer desviarse de esta errática y contradictoria dirección.
En los últimos tiempos de Rubalcaba, se intentó desde Ferraz revertir este despropósito, e incluso parecieron vislumbrarse algunos resultados, pero con la llegada de Pedro Sánchez todo ha quedado en nada. Es lícito que el líder de la oposición intente desgastar al partido en el gobierno, pero lo menos que puede exigírsele a un partido con vocación de sucederle es que tenga sentido de Estado. Y la cuestión del desafío secesionista catalán requiere de Pedro Sánchez alguna propuesta en firme, no sólo críticas.