Este domingo el centro de Madrid ha acogido la XXXIII Fiesta de la Trashumancia, que ha contado con el paso de 1.250 ovejas y 160 cabras. El rebaño trashumante está integrado por 1.250 ovejas de las razas catellana, rubia de El Molar y entrefina y 160 cabras guisanderas y de Guadarrama, todas guiadas por los miembros de la Fundación Trashumancia y Naturaleza.
Aunque el primer registro de este recorrido data del año 923, se celebra en la capital desde 1994 para defender la conservación de las vías pecuarias como corredores ecológicos y reivindicar el papel de la trashumancia y la ganadería como conservación de la biodiversidad y control de incendios.
En esta edición el recorrido ha cambiado respecto a otros años debido a la acampada, por lo que los pastores no han podido atravesar la Puerta de Sol ni llegar a la plaza de Cibeles. Así, ha iniciado en Casa de Campo y ha atravesado el Puente del Rey, la calle Mayor, calle Toledo, plaza de la Cebada, Carrera de San Francisco y calle Bailén hasta su regreso.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha dado la bienvenida a los pastores en la plaza de la Villa, que recoge la recoge la Concordia de 1418 entre los Hombres y Mujeres Buenos de la Mesta y los procuradores del Concejo de la Villa.
Una vez leída la Concordia, el delegado ha recibido los ‘50 maravedís al millar’, precio que debían pagar los pastores a las autoridades por hacer uso de los caminos ganaderos y cruzar sus términos.
Así, la Fiesta de la Trashumancia también destaca los derechos de los rebaños de circular por terrenos de dominio público, según la Ley 3/1995 de vías pecuarias.
Se trata del único patrimonio de 125.000 kilómetros y 420.000 hectáreas de superficie protegido desde que el rey castellano Alfonso X creó el Honrado Concejo de la Mesta hace 750 años, en 1273.