El barril de brent ha caído por debajo de... Por J.C. Rodríguez.
El barril de brent ha caído por debajo de los 80 dólares, y el de Texas cotiza a 75,98 dólares. El petróleo baja, sí, pero no parecen precios históricamente muy bajos. De hecho, si miramos atrás y descontamos la inflación (lo ha hecho la página Inflation Data), los precios históricamente han rondado los 20 dólares en su cotización más habitual, que es también la más baja, al menos desde 1945. Si nos aferramos a esos precios corregidos por la inflación (la de los Estados Unidos), volvemos a los precios de 2010. Hubo un pico en 2008, en una carrera al alza que provenía desde 1998.
¿De dónde vienen estos precios a la baja? Estados Unidos, y otros productores de petróleo, han optado por el fracking, que es una nueva tecnología extractiva. Con ello han ampliado la frontera tecnológica y han hundido también la barrera económica. Hay más recursos que ahora pueden ser extaídos técnicamente, y que resulta rentable hacerlo. Los Estados Unidos, que han liderado esta revolución tecnológica, han alcanzado un máximo en 57 años en exportación de petróleo. Y eso que sus necesidades son ahora mucho mayores que en 1957.
¿Por qué ha ocurrido esto? Remontémonos de nuevo a los datos de Inflation Data. Durante el siglo XXI, los precios del petróleo subieron hasta alcanzar niveles muy altos de forma sostenida. Nunca ha sido el petróleo tan caro como en la crisis que lleva su nombre. En 1980, el precio medio superó los 100 dólares actuales (106,36), pero fue un pico que duró cinco o seis años. Los altos preciso favorecieron la inversión en extracción, y el uso más eficiente de la energía. En consecuencia, desde mediados de los 80' y hasta el final del siglo, el petróleo fue otra vez barato. Esta última escalada ha provocado, de nuevo, que se invierta en una nueva tecnología que hace más barata la producción de oro negro.
De hecho, la Agencia Internacional de la Energía considera que los 80 a 90 dólares son una nueva marca, en la que se moverán los precios en los próximos años. Un nivel que supone un nuevo equilibrio.
Los apocalípticos de los recursos, que tienen una visión estática de los mismos, y que miran con ojos de ingeniero, no de economista, pensaban que de todas las veces que se ha predicho el fin de los recursos, esta, esta y no las anteriores ni ninguna futura, era la ocasión en la que finalmente se iba a acabar el petróleo en el mundo. No sólo no ha sido así, sino que lo que estamos observando, a la vista de que los precios no van a subir apreciablemente en un tiempo, son signos de que se está empezando a reducir la explotación.