El querido “niño” de la afición del Atleti ha vuelto a casa por Navidad. Torres volverá a galopar con su portentosa zancada por el pasto del Manzanares. El niño llega como un héroe. Muchas conclusiones podremos sacar respecto al fichaje realizado por la entidad Atlética, pero es indudable que la directiva colchonera ha realizado un fantástico regalo de Reyes Magos a sus aficionados. El Atleti no podía faltar a su cita con la Navidad y con este fichaje trae nueva ilusión a la ribera del Manzanares.
El “niño” vuelve a su casa de la que, quizá, nunca se tuvo que haber marchado. Pero el pasado es pasado y el ídolo rojiblanco está de regreso. La llegada del jugador de Fuenlabrada planteará diferentes incógnitas en los sistemas tácticos del Atleti. El aficionado Atlético se plantea ciertas inquietudes sobre el papel que tendrá Torres en este nuevo Atlético de Madrid. Diego Pablo Simeone, comandante de la nave Atlética, tendrá mucho que decir en el regreso del hijo pródigo. Esperó que Torres nos sorprenda con su mejor versión, alejada de sus actuaciones en el Milán y los últimos años en el Chelsea de Londres.
El mundo del fútbol es muy caprichoso y Torres lo sabe. El “niño” llega a un equipo muy diferente respecto al que abandonó hace siete años buscando su gloria personal. El Atlético de Madrid ya no es aquel equipo que deambulaba sin pena ni gloria por la Primera División española. Este Atleti ya no pelea por disputar competiciones europeas a través de la Copa Intertoto UEFA. Este nuevo Atleti es campeón de Liga y subcampeón de Europa y asusta a los grandes de Europa. Torres tendrá que aceptar su nuevo rol en la nave comandada por Simeone. Si es capaz de comprometerse al cien por cien, Torres triunfará. Si por el contrario, Torres vuelve a luchar sólo por su gloria personal, como cuando se fue del Calderón hace unos años, fallará y defraudará a su gran afición.
Torres regresa a casa convertido en uno de los grandes delanteros de Europa. El nueve del Atleti se fue del equipo de la ribera del Manzanares, renegando de la falta de ambición del equipo colchonero, en busca de títulos y prestigio. Puede ser que acertará o no, pero, desde luego, el Atleti ha disfrutado de sus mayores éxitos sin la figura de Torres. Por tanto, no nos engañemos, Torres jamás será Steven Gerrard, capitán del Liverpool, o Francesco Totti, capitán de la Roma, jugadores que sacrificaron su gloria personal por defender, siempre, la camiseta del equipo al que de verdad amaban. Pero, Torres siempre será el “niño” que hizo llorar y soñar a la afición colchonera. Gracias por volver “niño”.