Obama a un paso de la candidatura
jueves 22 de mayo de 2008, 21:35h
Por más que la combativa Hillary Clinton se niegue a retirarse, todo apunta a que finalmente Barak Obama le ha ganado la partida. Después de meses de encarnizada batalla, salvo sorpresa de última hora, Clinton tendrá que decir adiós a su sueño de ser la primera mujer candidata a la Casa Blanca. De nada le han servido su experiencia en política, el carisma de su marido y los años de sacrificio para lograr su objetivo. Por más que haya basado su campaña en señalar la inconsistencia de Obama y, por encima de todo -aunque de manera velada-, la dificultad de que un candidato negro llegue a la presidencia de los Estados Unidos, Hillary ha sido víctima de una percepción excesivamente envarada y ambiciosa de su persona.
A pesar de la holgada victoria de Clinton en Kentucky, esta semana Obama ha sumado 40 delegados entre este estado y Oregón, lo que le sitúa a un paso de conseguir la mayoría absoluta de delegados elegidos a través de votación popular. Contar con este apoyo no le convierte en ganador de forma automática ya que para ello aún necesita convencer a algunas decenas de subdelegados, sin embargo, bien es cierto que lo más probable es que éstos le voten, ya que no es lo habitual que se pronuncien en contra de la votación popular.
Por lo demás, hay señales claras de que ya se está asumiendo a Obama como candidato demócrata, tanto en las filas de su partido como en las republicanas. Clinton ha rebajado el nivel de ataques a su contrincante e incluso ha llegado a defenderle de las críticas de las que le han hecho objeto Bush y McCain. Además, esta semana saltaba la noticia de que uno de los asesores del candidato republicano se ha retirado porque no quiere hacer campaña contra Obama.
Hará falta tiempo para comprobar si, tal y como señalan muchos analistas, realmente las reñidas primarias han perjudicado al Partido Demócrata, pero es un hecho que ya son históricas. Que la pugna haya sido entre una mujer y un hombre negro es una buena muestra de la excelente salud de la democracia americana y un gran paso para la integración racial y de la mujer, en un país que, a pesar de su grandeza en muchos campos, arrastra una triste herencia xenófoba. En este sentido, que el ex miembro del Ku Kux Klan Robert Byrd mostrara su apoyo públicamente a Obama es la metáfora más clara de que, tras estas primarias, se puede decir que Estados Unidos ha dado un paso gigante en su lucha contra la segregación racial. El valor simbólico de ciertos actos y gestos tiene una enorme importancia en política, pero puede decirse que la contienda entre Obama y Clinton es más que un símbolo. Representa una realidad, increíble hace no tanto, a la que, aunque aún le queda mucho por asentarse, ya no es una quimera.