Sobre el yihadismo, el ministro cree que es vital que los países árabes cobren protagonismo.
El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manue lGarcía-Margallo, ha participado este martes en el Desayuno informativo del Foro España Internacional en el hotelRitz, donde ha sido presentado por el exministro de Asuntos Exteriores Josep Piqué. En él, ha establecido un paralelismo entre el periodo de entreguerras y el actual y ha explicado que “los grandes hechos de la Historia aparecen siempre dos veces: una, como tragedia; y dos, como farsa”, en clara alusión al boom de los partidos populistas en toda Europa, algo que ya ocurrió en 1914, como ha recordado.
En aquel clima de extremismos, llegó la crisis del 29, el ascenso de Hitler al poder, la Segunda Guerra Mundial y, después, la división de Europa con un telón de acero de por medio que separaba a los que optaron por una economía social de mercado del resto.
Durante los siguientes 30 años, Europa creció a un ritmo acelerado hasta 2007, ha explicado Margallo, quien ha afirmado que “la globalización es la internacionalización de la economía y no se trata de acabar con ella, sino de cabalgarla”.
El titular de la cartera de Exteriores ha reconocido que la crisis económica ha sido especialmente dura para España por su excesivo endeudamiento privado, pero no considera que la solución sea “arramblar con la casta y destruir el edificio” en clara alusión a Podemos y a sus propuestas. De hecho, ha reconocido desconocer, a día de hoy, el programa de dicho partido porque van renunciando a sus propias propuestas según les van diciendo que no son viables, ha explicado, y a día de hoy “no está definido” pero lo tranquilizador es que “son partidos minarete, no cúpula, pero reconozco que no acierto a saber cuál es su programa”.
“La solución no está en derribar el sistema sino en reformarlo”, ha insistido, porque la solución es dura, pero es peor sucumbir a la enfermedad y sobre las reformar necesarias, en su opinión es necesario impulsar la gobernanza mundial, reformar los sistemas financieros para que no se repita la catástrofe de 2007, establecer un marco y un orden monetario nuevos.
“En España se está produciendo un cambio de modelo a otro liderado por el sector exterior, que se está convirtiendo en la locomotora económica de España y supone ya el 34 por ciento del PIB. En cuanto a la imagen de España en el exterior, Margallo ha afirmado que es “buena o muy buena en Europa y Estados Unidos, es débil en Asia y África y es pésima en España porque nos criticamos más que nadie”. Por ello, el ministro cree que debemos trabajar en recuperar nuestra autoestima y nuestra imagen.
Sobre la amenaza yihadista, García-Margallo ha recordado que lo que ocurre hoy en día en países como Siria o Iraq es consecuencia de lo que sucedió en el periodo de entreguerras y “el Estado Islámico lo que pretende es borrar las fronteras diseñadas entonces por franceses e ingleses para repartirse Oriente Medio”. El ministro ha sido contundente sobre los últimos sucesos al afirmar que “estamos en guerra, el yihadismo es una amenaza global y el terrorismo yihadista aspira a sustituir el sistema actual” pero cree que sería un error convertir este conflicto entre una lucha entre Occidente y los países islámicos, por lo que considera de vital importancia que los países árabes cobren protagonismo.
También ha insistido García-Margallo en que “hay que ayudarles con financiación con apoyo logístico y con lo que haga falta pero ellos deben ser los protagonistas”, ha insistido. Además, ha reconocido que aunque la estrategia a seguir aún no está clara, están trabajando en ello y en ese plan “hay un pilar militar, porque contra el Estado Islámico o Al Qaeda sólo cabe la victoria militar por parte de una coalición liderada por los países islámicos”.
Además, el ministro de Exteriores ha puntualizado que “a ese panorama se va a enfrentar España en el Consejo de Seguridad” y ha matizado que en este asunto “España está y estará”.