La proliferación de visitantes a museos que se autorretratan con un utensilio conocido como palo para selfie, en inglés selfie stick, ha alertado a centros de arte de todo el mundo, que han incluido en su normativa la prohibición de este accesorio para cámaras y smartphones por el riesgo de dañar las obras de arte expuestas.
La Galería de los Uffizi de Florencia ha prohibido el uso de los palos para hacerse selfies dentro de sus instalaciones. Un comunicado del Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y Turismo de Italia informa de que la normativa está vigente desde octubre de 2014, aunque ha tenido que ser recordada ahora dada la proliferación de este tipo de utensilios.
El director del museo, Antonio Natali, ha emitido un comunicado insistiendo en lo inadecuado de su uso dentro de esta galería, que alberga obras como el Tondo Doni, de Miguel Ángel, La Primavera, de Botticelli, o La Venus de Urbino, de Tiziano.
La Galería de los Uffizi se suma al MoMA y al Metropolitan de Nueva York en la prohibición de este utensilio que permite sujetar cámaras o smartphones a cierta distancia para autorretratarse.
Tocar las obras de arte, apoyarse en las esculturas, consumir comida y bebida, correr, hablar en alto, llevar mochilas y usar el teléfono son otras de las prohibiciones de la Galería de los Uffizi que, sin embargo, sí permite las fotografías, siempre y cuando sean tomadas sin flash, trípode y 'selfie stick'.
Según The New York Times, el Museo Hirshhorn y Jardín de Esculturas de Washington y el Museo de Bellas Artes de Houston también han comunicado a los visitantes que los selfie sticks no pueden ser utilizados en sus instalaciones; tampoco en el Museo del Hermitage de Ámsterdam.
En España, el Museo del Prado confirma a este periódico que prohíbe hacer cualquier tipo de fotografía, es decir, que el uso del palo para selfietambiénestá vetado, al igual que en el MuseoThyssen. El Reina Sofía, por su parte, comenta a EL IMPARCIAL que su uso "no está prohibido" en el museo. "Con este objeto ocurre lo mismo que con cualquier otro: si no se hace un uso inadecuado no existe ningún problema, no se pone en peligro la integridad de la obra. Si se observara un mal uso o una actitud arriesgada por parte de alguno visitante –con un palo de selfie o con cualquier otro objeto- que pudiera interferir en la conservación de la obra, se apercibiría al visitante por parte de los auxiliares de sala".