Desde hace un año el Consejo Regulador del Cava cuenta con una nueva legislación, ¿qué aporta al sector esta normativa?
La nueva regulación supone un conjunto de pequeños requisitos añadidos a lo que ya había, el someterse a unos nuevos controles, sobre todo, de cata de vinos con mayores crianzas y una garantía para los consumidores. Además de elevar el cava, dar un salto de calidad.
¿Era necesaria? Necesaria no es que fuese, pero se hace eco del objetivo de ir consiguiendo la excelencia en todos nuestros productos. Lo que se pretende es que la calidad del cava esté al más alto nivel y de la forma más garantizada posible.
¿Qué es lo más destacable?
El otorgar las menciones de reserva y gran reserva a los cavas con crianzas superiores de 15 meses en el caso de reserva y de 30 meses para gran reserva y todo lo que eso comporta en cuanto a control del propio Consejo en tiempo de crianza y en calidad de esos vinos espumosos. Tanto es así que puede que tengamos que negar la etiquetación como reserva o gran reserva a los vinos espumosos que no alcancen los mínimos estándares de calidad para esta catalogación. Además, se introduce la posibilidad de elaborar cava blanco con una variedad de uva tinta que es el pinot noir, que sólo la teníamos autorizada para elaborar cava rosado.
¿Cómo se encuentra el sector del cava?El sector del cava es un sector maduro pero en crecimiento que se encuentra sorprendentemente muy bien, digo sorprendentemente por la dificultad que existe en el mercado global de situar vinos y de vender vinos, debido a la gran cantidad y calidad de la oferta, muchas veces los consumidores no sabe es dónde elegir. Además, el cava sigue manteniendo los niveles de consumo, en el mercado interno (en España) y crece en el mercado de exportación un año tras otro. En España el pasado año se vendieron 98 millones de euros y 128 millones en el resto del mundo.
En el exterior, ¿cuáles son los mercados donde más se vende más el cava?Nuestro principal mercado fuera de España, es Alemania, le sigue Reino Unido y Estados Unidos. El cuarto puesto se lo están disputando Japón y Suiza. Después vienen Bélgica, Holanda, Suecia, Finlandia y Noruega. Así hasta alrededor de 140 países en el mundo.
En estos momentos China es un país muy atractivo para cualquier producto,
¿se va a introducir al cava en este mercado?No, todavía no. Donde sí está adentrándose el cava es en Japón con mucho éxito y además con un crecimiento muy grande en los últimos años. Pero en el mercado chino todavía no se ha entrado con fuerza aunque evidentemente tenemos presencia.
¿El Consejo tiene algún plan para incrementar esta representación?Nosotros estábamos pensando en una acción en torno a los Juegos Olímpicos de Pekín, que consistía en que se pudiese celebrar cualquier medalla ganara cualquier deportista español en celebrarlo brindando con cava como un elemento de comunicación para que el cava fuese más conocido. Esto tiene sus dificultades de tipo logístico para llevarlo a cabo veremos si realmente podemos hacerlo o no. Los propios Juegos tienen sus normas respecto a aquellos productos que puedan ser promocionados con ellos. Hay que hacer las gestiones correspondientes, y aunque estamos en ello todavía no sabemos si lo vamos a poder resolver.
En el mercado español, ¿qué zonas son dónde se consume más cava? Cataluña es la más consumidora porque es donde es más conocido y donde se produce la mayor parte del cava. Esto ocurre con todos los vinos que se producen en una determinada zona. Le sigue el Levante también y el Norte. Quizás donde menos se consume es en la zona andaluza. Nosotros siempre decimos que en el Consejo tenemos el reto de que en España se consuma cava como nuestro gran vino espumoso, es un patrimonio de todos los españoles, ya que no es correcto decir que el cava es un producto catalán porque no es exclusivamente catalán. Es un producto que se produce mayoritariamente en Cataluña y también se produce en La Rioja, dos municipios de Aragón y uno de Valencia y otro de Extremadura. Pero es un producto que todos debemos considerarlo como nuestro y que además debe llenarnos de satisfacción el éxito que tienen en el mundo entero. Este aumento del consumo del cava en España es un reto permanente que tiene el sector.
¿Cómo es el consumidor de cava, y en qué momento se del día se recomienda tomarlo?El cava lo consume todo el mundo, fundamentalmente como viene siendo tradicional en momentos de celebración y brindis, nosotros también creemos que eso debe ir cambiando porque el cava en el resto del mundo no sólo se consume para las celebraciones y brindis sino también como un vino habitual a lo largo de todo el almuerzo o de toda una cena. Hay zonas de España, evidentemente Cataluña es una de ellas, en las que el consumo de cava a lo largo de todo el almuerzo y cena, y sobre todo en el momento del aperitivo es algo muy habitual. También siempre insistimos en que el consumo del cava exclusivamente en los postres suele ser un error, entre otras cosas, porque cuando llega el momento de los postres el paladar ha consumido otro tipo de sabores y en ese momento no se saborea bien ni se puede valorar lo que es el cava. Si usted quiere disfrutar el cava empiece con el aperitivo cuanto más seco mejor para el aperitivo y siga con el cava a lo largo de la comida y de la cena. Pero no lo tome exclusivamente en los postres porque normalmente lo dejará en la copa.
¿Existe una competencia entre el champagne y el cava?No sé si se puede decir que existe una competencia pero lo que sí es cierto es que el champagne y el cava son los dos vinos espumosos elaborados por el método tradicional de segunda fermentación en botella más conocidos y exitosos del mundo. Evidentemente el más conocido es el champagne y le sigue pisándole los talones el cava. Tanto es así que en los mercados de exportación ha habido algún año en el que la exportación de cava ha superado la exportación de champagne por ejemplo hace dos o tres años. Los demás años hemos quedado muy próximos.
Hace unos años, el cava se vio afectado por un boicot debido a unas declaraciones de un político catalán en contra de la candidatura de Madrid 2012, en concreto ¿cómo afectó al sector?En ese momento el sector del cava fue víctima de algo en lo que nosotros ni entrabamos ni salíamos. Mejor dicho sí que entrabamos en el hecho de apoyar en aquellos momentos de forma decidida a Madrid 2012 como no podía ser de otra manera. Cualquier posición en contra hubiese sido absurda e incomprensible. Nosotros mientras estuvimos siendo víctimas optamos por aguantar el chaparrón, por no quejarnos, por no atizar la polémica, pero realmente trabajamos en el sentido de oiga si alguien insulta a alguien esto no va con nosotros. El descenso del consumo se cifró en el orden del 5 por ciento. Afortunadamente eso pasó, nos hemos olvidado del boicot pero es un mal precedente porque de alguna manera se cogió como bandera el cava para que cuando hay algún tipo de protesta en relación a Cataluña, el cava es el producto emblemático y se impulsa no beberlo.
Algunas empresas catalanas de cava han comprado compañías productoras de cava fuera de Cataluña, ¿el objetivo puede ser mermar el efecto de otro posible boicot? Esto no es así ni es esta estrategia. Es cierto que hay algunas empresas de cava, muy pocas, que han comparado compañías o marcas en Rioja por ejemplo pero desde hace tiempo, incluso mucho antes a que se diese el boicot. El motivo es diversificar un poco su oferta.
¿Qué otros retos tiene el Consejo Regulador del Cava?Además del mencionado anteriormente, queremos seguir creciendo en los mercados sobre todo en el exterior, no se le ve el límite en estos momentos. Por otro lado, también trabajamos para conseguir una consolidación del consumo en España con un crecimiento. Ésto a lo mejor a los consumidores no les gusta mucho saberlo pero tiene que darse un crecimiento del nivel de precios del cava.
¿Es el mejor momento para acometer esta acción? No es un buen momento porque estamos en un momento difícil para la economía, pero el cava no es un producto de primera necesidad y este tipo de productos siguen vendiéndose en el mercado. Además, hay que tener en cuenta que no existe un producto de prestigio y de calidad que se asocie a un precio muy bajo.