El Instituto Nacional de Estadística ha publicado... Por José Carlos Rodríguez
El Instituto Nacional de Estadística ha publicado el Padrón Continuo. En concreto, los datos provisionales, a primero de enero de 2015. Las principales conclusiones son que en España viven 46.600.949 personas. Hoy, cuando se publica este artículo, serán probablemente menos. Y es porque la población, en estos últimos tres años, ha descendido desde los 47.265 miles de millones de personas. Es decir, la población ha descendido en estos años en más de 660.000 personas.
Si nos fijamos sólo en el último año, la población ha caído en 170.392 personas. Pero si miramos un poco más en detalle, resulta que la población española autóctona que vive en nuestro país sigue aumentando. Lo ha hecho en los últimos años, al menos desde 2006, tal como recoge la nota del INE. En ese año había 40.565 miles de españoles, y a uno de enero de 2015, 41.882.085, más de 1,3 millones más de españoles. Sólo en el último año, de uno de enero de 2014 a uno de enero de 2015, el número de españoles ha aumentado en 134.231.
Entonces, ¿por qué desciende la población? Porque se van los extranjeros. Sólo en el último año, en la práctica durante 2014, el número de extranjeros censados ha descendido en 304.623 personas. Desde 2011, cuando se alcanzó un máximo en el número de extranjeros, éste ha caído en algo más de un millón de personas. Pero lo sorprendente es el caso de 2014, cuando como vemos el número de foráneos ha descendido en más de 300.000. ¿Por qué se produce eso?
La inmigración a España es, en su práctica totalidad, por motivos económicos. ¿Cuáles son los motivos que les alejan de nuestro país? La respuesta más clara es el empleo. Pero los datos no sostienen esa hipótesis. De hecho, si acudimos a la evolución de los afiliados extranjeros, una estadística que el Ministerio de Empleo acaba de publicar, lo que vemos es que en el mismo año en el que el número de extranjeros ha caído en casi 305.000 personas, el número de afiliados a la Seguridad Social apenas varía: Pasa de 1.315.540 en diciembre de 2013 (son los datos más cercanos al uno de enero de 2014), a 1.307.472 en diciembre de 2014. Es decir, que ha bajado en unos 8.000 contribuyentes. Si acudimos a la EPA, en el último trimestre de 2014 había 1.865.100 extranjeros ocupados, y un año antes, 2.013.500, por lo que en un año el número de foráneos empleados ha caído según esta estadística en 148.400.
También ha caído el número de parados (de 1.162.300 a 927.800) como el número de inactivos (de 1.132.800 a 987.000), de modo que si el empleo no explica el descenso de extranjeros, tampoco el paro lo hace.
¿Serán los salarios? Si vamos al índice de precios de la mano de obra del Ministerio de Fomento, no ha variado. Si vamos al índice de salarios agrarios, lo mismo. Los salarios medios tampoco han evolucionado mucho en 2014. No parece que se le pueda achacar.
Otra posible explicación la constituyen los subsidios por desempleo. Si no hay suficientes oportunidades para emplearse (y la tasa de paro entre los extranjeros es del 33,22 por ciento según la última EPA), éstos pueden mantenerse en nuestro país en la medida en que todavía sigan percibiendo prestaciones por desempleo.
Según los datos consultados en la web del
Ministerio de Economía, el número de personas que perciben prestaciones contributivas, por desempleo total y parcial, en enero de 2014, era de 1.242.666, mientras que en enero de 2015 era de 969.148. Es decir, que en estos doce meses el número de personas que recibe prestaciones en
España ha caído en 273.518 personas. Es atractivo achacar a esto la caída en el número de
extranjeros, por la cercanía aparente de los datos, pero es evidente que también hay parados españoles, y españoles que tienen, y pierden, prestaciones. Pero en parte sí que explicaría ese éxodo de extranjeros.