Hay lugares donde un bloguero se juega con cada publicación mucho más que su imagen o el número de seguidores con que cuenta en las redes sociales. Columnistas que no quieren ser famosos porque lo que se juegan es la vida. Saben que si son anotados en la lista negra del fundamentalismo, ni siquiera escribir con seudónimo garantizará su seguridad. Son conscientes de que cualquier día pueden ser atacados en la calle, asesinados a machetazos. Contra esta irracional barbarie escriben precisamente, dejando el miedo a recaudo de su convencimiento de que la libertad de expresión nunca debería ser mermada a través de la violencia, haciendo uso de otros medios que no sean los que tienen cabida en los tribunales. En Bangladesh, país oficialmente laico pero de aplastante mayoría musulmana, han muerto en lo que va de 2015 tres blogueros “empeñados” en escribir críticas a la intolerancia religiosa. El último, Ananta Bijoy Das, hace menos de 48 horas. Aunque su muerte estuviera más que anunciada tiempo atrás.
Porque el joven Das no solo era un defensor de la libertad de expresión. Se había declarado no creyente en algunos de los post que escribía para “Mukto Mona” – que significa Pensamiento Libre -, una web que defiende el racionalismo por encima de cualquier fundamentalismo, creada por el también bloguero Avijit Roy, asesinado asimismo a golpes de machete el pasado mes de febrero cuando regresaba junto a su mujer de la feria del libro de Dhaka. Maldita manía, terrible pecado que cometen quienes osan pensar diferente o, simplemente, defender que otros puedan hacerlo. Por eso, Das, que trabajaba en una sucursal bancaria para ganarse esa vida que luego perdía por su afán de escribir lo que pensaba, sabía que su destino estaba marcado. Se puso en contacto con la Unión Humanista y Ética Internacional (IHEU) tras los asesinatos de Roy y de otro bloguero, Washiqur Rahman, en busca de ayuda. En la asociación, por supuesto, lo único que pudieron aconsejarle fue que intentase ponerse fuera de peligro. En definitiva, que pusiera tierra de por medio, que se escondiera. Si pensaba hacerlo, no le dio tiempo. O lo que no le dieron fue la oportunidad.
La filial sueca de PEN Club International - asociación mundial de escritores que lucha desde su fundación en 1921 en favor de la libertad de expresión y los derechos de los autores víctimas de persecución, encarcelamiento o amenazas – ha contado que la embajada sueca en Dhaka rechazó conceder un visado al bloguero que perdió la vida el pasado martes. A pesar de que había sido invitado formalmente al país norte europeo para hablar sobre la libertad de prensa. Al parecer, la legación diplomática sueca rechazó la petición por sospechar que Das podría intentar quedarse en Europa – cada uno a lo suyo -, o al menos esto es lo que ha trascendido, sin que a la única sociedad mundial de escritores le diera tiempo a apelar la decisión, según tenía previsto, que quizás habría salvado de los machetazos a Ananta Bijoy Das. Aunque, seguramente, no para siempre. Porque Bangladesh ha dejado de ser – o está en vías de hacerlo – ese país cuyos fieles musulmanes llevaban con orgullo la etiqueta de moderados. El emergente grupo extremista local Ansarullah Bangla Team, otro tentáculo más del EI que sigue ganando terreno, es ahora el encargado de que esa moderación en el octavo país más poblado del mundo empiece a ser cosa del pasado.
El gobierno de Bangladesh, por su parte, no ha condenado públicamente ninguno de los tres asesinatos cometidos este año y los que aún se atreven a alzar la voz denuncian que las autoridades están poco dispuestas a atajar el problema por miedo a parecer demasiado cercanas a los ateos. El silencio y el miedo juegan siempre en favor de los extremistas, más aún si vienen encapuchados blandiendo un machete como los cuatro que acabaron con la vida de Das, el librepensador en tierra hostil que usaba las palabras – y no viñetas presuntamente “provocadoras”, a juicio de algunos – para defender, sin protección de ningún tipo, el derecho de cada individuo a ser o no creyente en cualquier lugar del mundo.