Hay que evitar la muerte de Daniel Ceballos
jueves 04 de junio de 2015, 00:39h
“En cualquier momento puede morir”. Con esta claridad y contundencia se han manifestado miembros de la oposición venezolana sobre la situación en la que se encuentra Daniel Ceballos, exalcalde de San Cristóbal. Igualmente, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU ha mostrado su enorme preocupación por el empeoramiento del estado de salud del líder opositor y ha dado la voz de alarma. Daniel Ceballos se sumó a la huelga de hambre iniciada por el también líder de la oposición y dirigente de la formación Voluntad Popular, Leopoldo López, para denunciar la ruina a la que el chavismo ha arrastrado a Venezuela, exigir la liberación de todos los presos políticos, el fin de la falta de libertades y de la represión y la convocatoria de elecciones que cuenten con la vigilancia de observadores independientes de la Unión Europea (UE) y de la Organización de Estados Americanos (OEA). A poco de comenzar la huelga, Ceballos fue trasladado a una prisión en las afueras de Caracas, sin que ni siquiera se les comunicara el cambio a sus familiares y abogados.
Hoy Ceballos ha perdido más de doce kilos, va en silla de ruedas, necesita usar mascarilla y se está deteriorando a pasos agigantados, máxime cuando está en un calabozo infecto y minúsculo, con 33 grados de temperatura. Consciente de la situación, se ha despedido de su madre, pues se espera un fatal desenlace. Un desenlace que la comunidad internacional debe impedir empleándose a fondo ante la irracionalidad y el despotismo de Maduro, que se vuelve sanguinario a velocidad de vértigo.
Empezando por Felipe González que finalmente viajará este próximo fin de semana a Caracas para apoyar a la defensa de Leopoldo López y Antonio Ledezma, también en huelga de hambre. En la agenda de este viaje, el expresidente español no debe olvidarse de Daniel Ceballos, sino ponerlo como tarea prioritaria, pues su delicadísimo estado exige medidas urgentes. Los requerimientos a Maduro han de ser de una firmeza absoluta para que comprenda que la posible muerte, que hay que evitar, de un líder opositor en huelga de hambre llevaría a extremos insostenibles el repudio -con la habitual excepción de Pablo Iglesias y sus adláteres de Podemos- al chavismo dentro y fuera de Venezuela.