Tras meses de negociaciones y burocracia, este jueves el Congreso de los Diputados, con la respaldo de todos los grupos parlamentarios menos el de Izquierda Plural, dará luz verde al acuerdo firmado por el Gobierno y Estados Unidos para el nuevo despliegue de tropas estadounidenses en la
base de Morón de la Frontera. Este nuevo pacto, fruto de la enmienda al convenio bilateral, se enmarca dentro de la conversión de la instalación sevillana como principal centro operativo del Pentágono para África.
La relevancia estratégica de este acuerdo, que asegura la
soberanía española, pues será el Gobierno el que autorice y supervise todas las operaciones unilaterales que tengan lugar en la base, trasciende el ámbito meramente militar y alcanza, a su vez, intereses en los que el Ejecutivo español está muy involucrado, como
la inmigración,
el narcotráfico o
la seguridad en el Estrecho.
Los términos del nuevo convenio sitúan a nuestro país en un lugar privilegiado en el mapa militar estadounidense, ya que Washington considera a España una
pieza clave en el tablero para combatir la creciente amenaza del yihadismo islamista en el norte de África, especialmente en Libia, principal amenaza en la ribera sur del Mediterráneo. Es por ello que la presencia militar en la zona pasa
de temporal a permanente.
Así, el Pentágono tiene la potestad de desplegar en la base sevillana un máximo de
2.200 militares, 500 civiles y hasta 26 aeronaves de combate y militares. Este contingente, ampliable a 3.500 previa consulta con Madrid, se suma al aprobado de
840 marines que el Gobierno acordó el pasado mes de abril para salvaguardar la seguridad de sus nacionales y los de los países de la OTAN en esta región.
Un despliegue muy beneficiosoEl impaco directo en la economía local es cuantioso, pues los primeros estudios señalan que el nuevo despliegue se traducirá en unos
12 millones de euros anuales entre adjudicaciones, nuevos empleos y revalorización de la zona. Por lo pronto, Washington ya ha confirmado que invertirá al menos
29 millones de euros en la base para adecuarla a las nuevas necesidades operativas.
Sin embargo, a muchos se les escapa la importancia de este nuevo acuerdo, habida cuenta de la presencia a apenas un centenar de kilómetros, de otra base norteamericana, la aeronaval de
Rota.
Con el nuevo acuerdo firmado por Madrid y Washington, Morón se convierte en la
piedra angular del Pentágono para el norte y oeste del continente africano, con capacidad operativa, gracias a la nueva fuerza de reacción rápida, conocida como
SP-MAGTF, para intervenir en estos territorios en un corto espacio de tiempo y con un radio de acción muy amplio. Asimismo, pasa a ser una plataforma de abastecimiento crucial para aeronaves que operen en Europa del Este y Oriente Medio y Próximo.

Otro de los aspectos que dota de especial relevancia el acuerdo alcanzado por ambos países es que este se produce en un
contexto de repliegue de personal y capacidades de Estados Unidos en Europa ordenado por la Administración Obama como consecuencia de una política de recorte de gastos.
De este modo, el hecho de que Washington decida invertir en una base permanente, en la que ha contado con mayor o menor actividad desde los primeros años de la colaboración bilateral a comienzos de la década de los 50, en nuestro país da buena cuenta del papel que juega España en la lucha contra el yihadismo en el Magreb.
A lo largo de los años, Morón ha sido considerada una base de vital importancia por parte de los analistas militares estadounidenses por su ubicación privilegiada como cabeza de puente hacia el norte de África y su vertiente occidental.
Además, sus
bondades estructurales (cuenta con una de las pistas más grandes de Europa y que incluso fue incluida en el programa aeroespacial de la NASA) le hacen ganar enteros frente a otras instalaciones, como la italiana base de Aviano.
Combatir no solo el yihadismoLa irrupción de
Estado Islámico en Libia, donde ha logrado hacerse fuerte en importantes regiones del país magrebí, ha alertado al Pentágono, que ha decidido reforzar sus capacidades militares en Morón de cara al combate de las fuerzas islamistas en el norte de África y el Sahel, donde
Al Qaeda también sigue siendo una amenaza palpable, y en Nigeria, con
Boko Haram.
En este sentido, muchos de los objetivos de EEUU en la región son comunes a los de España. El Ministerio de Defensa y el del Interior llevan meses trabajando con
Marruecos, Argelia, Túnez y Libia para aplacar la actividad yihadista en el norte de África. Nuestro país es objetivo prioritario islamista desde hace años, por lo que el fortalecimiento del cuerpo militar en la región ayudará a enfriar esta potencial amenaza terrorista.
Además de la finalidad militar, Morón renueva su importancia estratégica como base de control de los satélites geosincrónicos, comúnmente denominados como
satélites espías y cuya información podría ser de provecho para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en su lucha contra el narcotráfico y la inmigración ilegal en el Estrecho, y de los satélites que rastrean el espacio profundo.
Durante el último medio siglo, Morón ha sido utilizada recurrentemente por la
Fuerza Aérea de EEUU (USAF) en numerosos conflictos, desde
Vietnam, las
Guerras del Golfo, los
Balcanes o
Kosovo. En la actualidad, es la única de las tres bases que ha tenido la USAF en territorio español, junto con Torrejón y Zaragoza, que sigue contando con despliegue militar.