El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, en un comunicado, insistió en que sólo cuando concluya la investigación internacional será apropiado "buscar una forma adecuada para juzgar" a los culpables de la tragedia del vuelo MH17 de Malaysian Airlines, derribado hace un año en Ucrania con 298 personas a bordo. "Nuestras argumentos sobre lo inapropiado y contraproducente de dar este paso (crear un tribunal internacional), sin precedentes en el pasado y además a falta de mucho tiempo para que concluya la investigación sobre las circunstancias de la caída del avión, no fueron escuchadas", lamentó la cancillería rusa.
En lugar de esto, agregó Exteriores, "prefirieron sacar a la votación del Consejo de Seguridad la creación del tribunal internacional, sin discutir otras opciones". Además del 'no' de Moscú, el proyecto de resolución impulsado por Australia, Bélgica, Malasia, Holanda y Ucrania recibió ayer once votos a favor y tres abstenciones, de China, Venezuela y Angola. Ucrania y Occidente acusan a los separatistas prorrusos del este ucraniano de disparar los proyectiles que supuestamente derribaron el vuelo MH17, algo que niega Rusia, que acusa a las autoridades ucranianas de ocultar pruebas.
El Consejo de Seguridad, al frente de él Holanda, que lidera la investigación técnica del incidente, responsabiliza de la caída del aparato a un misil Buk tierra-aire lanzado por los rebeldes, según un borrador del informe que debe hacer oficial en los próximos meses. Rusia, que el pasado año sí respaldó en la ONU otra resolución para impulsar un proceso que esclareciese los hechos, pone en duda la imparcialidad de las investigaciones que se están llevando a cabo y defiende que no hay bases para crear un tribunal internacional sobre este caso.
En el derribo del vuelo, que hacía la ruta Amsterdam-Kuala Lumpur, murieron 193 holandeses, 44 malasios, 27 australianos, 12 indonesios, 9 británicos, 4 belgas, 4 alemanes, 3 filipinos, 1 canadiense y 1 neozelandés.