A principios de verano un grupo de artistas suscribía un manifiesto en el que se pedía a Pablo Iglesias que no desdeñe un posible frente común de izquierdas -en clara referencia a la plataforma Ahora en Común- con vistas a las próximas generales. El Gran Wyoming, Pilar Bardem, Almodóvar y el resto de “habituales” rememoraban así el “manifiesto de la ceja”, cuando brindaron su apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero. Parece que tal iniciativa empieza a fraguar, y buena prueba de ello es el paso atrás dado por Alberto Garzón para no encabezar el cartel de Izquierda Unida en Madrid y presentarse por otra circunscripción -Málaga-.
Izquierda Unida ya no existe en Madrid, o algo parecido. A raíz de los nefastos resultados electorales de mayo era “desfederada” de la matriz, por lo que el centenar de concejales y los cinco alcaldes que la formación tiene en distintos municipios de la Comunidad quedaron en un estado total de indefinición. Madrid, siendo el caso más grave y llamativo, no es diferente de lo que ocurre en el resto de España.
Podemos ha acabado por empezar a fagocitar a un partido con demasiados “topos”. Un partido que, a día de hoy, tiene muy malas perspectivas de futuro. Sin Podemos su horizonte electoral es casi nulo. Integrado en Podemos -por más que se vista de “frente de izquierdas” será el partido de Pablo Iglesias quien lleve la manija- se diluirá. ¿pondrán sus barbas a remojar los actuales dirigentes del PSOE?