En 22 años, la Galería Marlborough ha dedicado cinco exposiciones individuales a Luis Gordillo, uno de sus artistas más cotizados. A partir de este jueves, la galería madrileña vuelve a mostrar la obra del pintor abstracto de 81 años, cuya producción pictórica sortea la amenaza del agotamiento creativo.
En Tancercatanlejos, que podrá verse hasta el 14 de octubre, Gordillo demuestra su gusto por la experimentación a través de obras en las que técnicas digitales hablan de tú a tú a la tradición, el acrílico y el lienzo, lo que invita a pensar en este artista octogenario como un revisionista. Prueba de ello son las etapas pictóricas que ha atravesado: del informalismo a la nueva figuración, y de ahí al pop, el surrealismo y su preciada abstracción, sobre la que aún hondan sus obras. Todo ello aderezado por la influencia confesa del psiconálisisis, responsable de un giro fundamental en su carrera a las puertas de los años 70.
El automatismo y la desestructuración son dos términos que evocan las obras reunidas por Marlborough, entre las que cabe citar Enfocando – Enfoque, de 2013, Paisajes paralelos, de 2015, o La Isla Cabeza de Hombre, de 2014-2015, que conecta con su otra serie dedicada a las cabezas que fue presentada en Sevilla entre finales del año pasado y principios de este. Igualmente interesante resulta Aproximación - Aproximándose, un díptico versionado de 2014 que cita el concepto de la 'reproductibilidad' técnica de Walter Benjamin y que invita al espectador a discernir entre qué es fotografía y qué pintura.
Asimismo, se aprecia en Gordillo una tendencia a servirse del color como vehículo a través del que el pintor se expresa, sumado a su gusto por la superposición de planos favoreciendo la profundidad de lo representado, cuya ejecución y resultado trae a la memoria la premisa del arte conceptual y de Duchamp en particular: “La idea como arte”.
Ángel Antonio Rodríguez define la obra de Gordillo en la galería como una amalgama de recursos plásticos: “Construcciones elaboradas entre la realidad y la ficción, situaciones inusuales, tensiones, dramas, evocaciones ambiguas, escenografías que trascienden la geografía del autor mediante un sinfín de alegorías, juegos visuales y secretos que invitan a la contemplación pausada”.
Y añade: “El pintor ha venido jugando (y conjugando) la imagen y el color para reclamar la física de la pintura, el conflicto personal y la autonomía de cada idea”. Son obras “repletas de tensiones y motivos recurrentes para distribuir esa enérgica dialéctica entre lo positivo y lo negativo”.
Pero, ¿cuál es su método de trabajo? Marlborough lo explica: “Según Gordillo, hay dos métodos básicos: el modo vertical, donde le pintor se enfrenta al ritmo cotidiano intuitivamente, derrochando gestos, sin bocetos previos, como ocurre en Aclimatación de plantas nocivas, y el modo horizontal, donde unas obras se retroalimentan del contacto con otras en un continuo casi eterno, como ocurren en sus composiciones con base de impresión digital, como la serie Contraespejos o en las fotográficas Hipergerminación y A corazón abierto”.
La obra de Gordillo forma parte de los fondos de colecciones públicas y privadas como la del Banco Santander, la Fundación Juan March, el Instituto Valenciano de Arte Moderno, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona o el Museo Reina Sofía. En 2012 recibió el Premio Nacional de Arte Gráfico y en 2007 el Premio Velázquez. Ese mismo año fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras de Francia.
Información sobre la exposición
Lugar: Galería Marlborough Madrid
Fechas: del 10 de septiembre al 14 de octubre
Horario: de lunes a sábado de 11:00 a 19:00 horas
Entrada: gratuita