La situación del
aeropuerto de Sharm el Sheij sigue siendo de incertidumbre desde la tragedia del avión ruso estrellado la pasada semana con 224 personas a bordo. Desde que el Gobierno británico decidiera el jueves,
"por seguridad", la
suspensión de las líneas aéreas entre Inglaterra y la ciudad egipcia, los
20.000 turistas británicos que se encuentran en territorio egipcio recibieron en la mañana de este viernes la primera buena noticia: el ministro egipcio de Aviación Civil,
Hosam Kamal, anunciaba que 29 aviones se destinarían a repatriarlos. Según el comunicado publicado por Kamal, el "tráfico es regular" en el aeropuerto de Sharm al Sheij, aunque se han adoptado "medidas de seguridad adicionales". Además, anunciaba la salida del aeropuerto de
74 vuelos de distintas compañías y la llegada de otros 72.
Sin embargo, la companía
Easyjet, una de las encargadas junto a
Monarch y Thomson Airways de estos "vuelos de rescate", informaba poco después en una nota colgada en su web de que las autoridades egipcias habían "aconsejado"
limitar el número de vuelos desde Reino Unido hasta Sharm el Sheij. Según el texto, de los diez vuelos que tenían previsto enviar a recoger a los turistas, Egipto
sólo les permite fletar dos, que podrán recoger a
339 pasajeros. Los otros ocho han quedado, por el momento, cancelados. "Vamos a seguir trabajando con las autoridades egipcias y el Gobierno del Reino Unido para conseguir traer a nuestros clientes a casa tan pronto como sea posible", reza el comunicado, y añade que seguirán "trabajando en un plan de contingencia para que podamos operar tan pronto como recibamos el permiso para volar".
A pesar de la versión oficial de la compañía, un portavoz ha asegurado a Efe que la decisión de permitir volar a dos aviones de los diez previsto se debe a que esos dos vuelos "ya habían despegado" y que
la situación en el aeropuerto de Sharm el Sheij "no es clara".