Las medidas restrictivas para combatir la polución no han causado el efecto esperado en los atascos, que no se han visto reducidos en las horas punta.
La segunda fase del protocolo contra la contaminación que establece restricciones a la circulación de tráfico en Madrid, que impide a los no residentes aparcar en zonas azules y verdes del centro, además de no poder circular a más de 70 kilómetros por hora en la M-30 y otros accesos a la almendra central de la ciudad. Pero, ¿han servido para reducir los atascos?
El Ayuntamiento de Madrid ha informado de que la intensidad circulatoria en la M-30 se ha visto
reducida en un 6% a partir de las 10:00 horas y que en lo que se ha dado en llamar almendra central ha bajado también
un 10% entre las 11 las 12:00 horas. Es decir, el efecto disuasorio –por la amenaza de multa– ha hecho efecto, aunque
no se haya reducido los atascos en las horas punta.
Aunque el Ayuntamiento habla de una reducción del tráfico, a las 8:00 y 9:00 horas de este viernes los atascos de acceso a Madrid eran los habituales, si no más, explican los conductores, porque tenían que conducir más despacio por la limitación a 70 kilómetros por hora
La alcaldesa ha querido agradecer la "respuesta alentadora" de los madrileños ante las medidas tomadas. "Todos los madrileños o la mayor parte somos conscientes de lo importante que es la salud, respirar un aire que nos perjudica es algo que tenemos que evitar y sólo podemos hacerlo si lo hacemos entre todos".