LA MEDIDA CUENTA CON EL APOYO DE PSOE Y CIUDADANOS
Carmena pretende colocar una placa del 15-M en Sol
EL IMPARCIAL
lunes 30 de noviembre de 2015, 20:48h
La lámina incluiría el lema de las protestas: "Dormíamos, despertamos".
El grupo encabezado por Manuela Carmena, Ahora Madrid, ha elaborado una propuesta por la que el Movimiento 15-M recibirá el homenaje del recuerdo en la céntrica plaza capitalina de la Puerta del Sol. La iniciativa ideada por la formación alineada con las tesis defendidas por la extrema izquierda, que ha sido aprobada en la tarde de este lunes por la Junta de Distrito Centro en su primera sesión ordinaria, afianza la directriz por la que el consistorio profundiza en la voluntad de desplegar guiños a posturas ideológicas afines en los espacios públicos del territorio en que gobiernan. No obstante, la pasada semana se aprobó en Vicálvaro la dedicación de una plaza a las Brigadas Internacionales.
Así, la apuesta quedaría plasmada en una placa "con el reconocimiento del pueblo de Madrid al movimiento 15-M". Además, el proyecto precisa lo específico de la inscripción. La proposición, que ha contado con el apoyo del PSOE y de Ciudadanos, subraya que la lámina recogería uno de los lemas troncales del movimiento que confluyó en acampada y amalgama de protestas alrededor de uno de los centros urbanos más icónicos de Madrid en 2011: "Dormíamos, despertamos".
El ejecutivo liderado por Carmena trata de reconducir el cumplimiento de su programa y navegar por la marejada desatada en las últimas semanas dentro y fuera de sus filas. El grupo municipal de Ahora Madrid (formación instrumental en la que conviven miembros de Podemos, IU, Equo y Ganemos) evidenció el pasado viernes su primera división interna en una votación sobre la operación urbanística destinada a la construcción de 350 viviendas en un solar de Defensa en el distrito de Chamberí.
El diseño, que contaba con el visto bueno de la comisión de Desarrollo Urbano Sostenible, con el apoyo del Partido Popular -grupo que se ha opuesto a la instalación de la placa, votada este lunes, porque considera que las ya existentes en Sol (sendos homenajes a los caídos del 2 de mayo y a las víctimas de los atentados del 11-M) no guardan relación con la proyectada-, expresó la distancia de seis de los 20 concejales con los que cuenta el partido de concentración, escenificando lo resbaladizo del cariz heterodoxo de la formación.
Pero ésta no resulta la única polémica a la que debe hacer frente la alcaldesa. Extramuros ha contado con el abrasivo rebate de los socialistas madrileños, que apoyaron su investidura, a cuenta de la sustitución de la nomenclatura franquista del callejero. La portavoz del Ayuntamiento, Rita Maestre, y la del PSOE, Purificación Causapié, no escatimaron en intercambiar reproches y lanzarse la sombra electoralista.
Carmena, que acudió con celeridad para apagar el incendio de cara la aprobación de los presupuestos, no dudó en discrepar con el discurso de su portavoz y aclarar, en tono conciliador, que "con todo el respeto al partido socialista y las decisiones que tome, ya que ellos son los que tienen la última palabra, si en un momento determinado hay discrepancias, tenemos capacidad para superarlas".