Este ha sido el mejor noviembre de entre los registrados en las series históricas para la reducción del desempleo. El paro
disminuyó en noviembre en 27.071 personas, loquesuponelamayorcaída registrada en este mes, hasta un total de 4.149.298 parados. Noviembre es, tradicionalmente, un mal mes para el empleo, y suele preceder el buen dato de Diciembre,graciasalascontratacionesdelacampañanavideña.
En los últimos ocho meses de noviembre, el paro ha aumentado una media de 52.340 personas.
El dato publicado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, también muestra una buena evolución de los últimos doce meses, que también han sido los mejores en cuanto a reducción interanual del paro, con 362.818 demandantes menos registrados en las oficinas del antiguo INEM.
El último dato que dejó el Gobierno de Zapatero fue negativo. El paro subió en 59.536 personas y 4.420.642 se encontraban buscando empleo según el registro del Ministerio.
Al Ejecutivo de Mariano Rajoy le tocaba, además, hacer el ajuste del sector público exigido por Europa para evitar la quiebra de España, que ya comenzó el anterior presidente al cruzar sus ‘líneas rojas’ al congelar las pensiones y bajar el sueldo de los funcionarios. Quedaban por delante muchos recortes para ajustar el déficit, y todo un cambio de modelo productivo en la España post-burbuja inmobiliaria, algo que iba a ser doloroso en términos de empleo.
Durante los momentos del ajuste duro, el paro subió sostenidamente hasta febrero de 2013, cuando marcó un máximo histórico en 5.040.222 parados. Desde entonces, y poco a poco, ha ido disminuyendo hasta los 4.149.298 de este noviembre. El mínimo de la legislatura se marcó en julio, cuando 4.046.276 personas buscaban empleo.
Queda por delante la campaña de Navidad. La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez ha augurado que será buena y ha vaticinado más de 850.000 contrataciones desde ahora y hasta finales de enero.
España no logra bajar la cota de los cuatro millones de desempleados desde 2010. El Ejecutivo entrante será el que deba gestionar la abultada tasa de desempleo de un país que siempre ha mostrado un diferencial con respecto al paro de los países de su entorno. En el verano de 2008, en los últimos momentos de burbuja inmobiliaria, el paro rondaba los dos millones y medio de personas.
Si nos remontamos a épocas pretéritas, José María Aznar dejó 2.220.000 de parados y Felipe González tres millones y medio. El dato de diciembre será la herencia que recibirá el próximo Ejecutivo.