Tensión entre Irán y Arabia Saudí
lunes 04 de enero de 2016, 08:28h
El ministro de Exteriores saudí, Adel al Jubeir, confirmaba ayer la ruptura de relaciones diplomáticas de su país con Irán. Dichas relaciones nunca han sido fluidas, y empeoraron drásticamente desde la ejecución el pasado sábado del clérigo disidente chií saudí Nimr al Nimr, acusado de “terrorismo”. El detonante de la ruptura fue el asalto de la legación saudí en Teherán hace dos días, en un suceso que llegó a recordar a la toma de la embajada estadounidense en 1981.
Con Siria como escenario colateral, la tensión en la zona puede agravarse notablemente. Irán acusa a los saudíes -con razón- de financiar al terrorismo y de acoger en su territorio a milicianos de Al Qaeda. Los saudíes responden poniendo sobre la mesa la permanente ingerencia de Irán en labores de desestabilización, aunque bien podrían acusarles igualmente de apoyar al terrorismo, Hizbolá en su caso.
Todo este asunto ha vuelto a revelar la sistemática violación de los derechos humanos que vive Arabia Saudí. Conviene recordar que además del clérigo chií fueron ejecutadas otras 46 personas, y que un adolescente está a la espera de ser crucificado por haber reclamado mayor apertura vía redes sociales. El procedimiento judicial carece allí de las más mínimas garantías procesales, por no hablar de la merma de derechos que sufren las mujeres. El petróleo no debería justificar semejantes atropellos en pleno siglo XXI.