Artur Mas ha comparecido tras la reunión del Gobierno catalán en funciones para valorar la decisión adoptada por la CUP este domingo de mantener la negativa a su investidura, y para confirmar que, salvo un cambio de opinión de última hora de la formación radical antes del domingo,
el próximo lunes 11 de enero firmará el decreto de convocatoria de nuevas elecciones. El president ha asegurado que la decisión de la CUP llega se produce tres meses después de intensas negociaciones, en las que
Juntos por el Sí ha hecho muchas ofertas y concesiones. Ha listado la declaración del inicio del proceso de construcción de la nación catalana; la estructura de gobierno sin perder sus atribuciones para una presidencia más compartida; la posibilidad de que diez meses después cambiasen al Gobierno si pensaban que no lo estaban haciendo bien; una hoja de ruta para construir el estado de Cataluña sabiendo que no habían pasado el 50 por ciento de votos pero sí tenían mayoría de escaños y un plan de choque ambicioso.
Con esta oferta, que considera muy "potente", ha querido incidir en que
el 50 por ciento de la CUP estaba a favor del acuerdo con Juntos por el Sí y que muestra de que hay una parte sustancial de la CUP que discrepa de la última decisión que se ha tomado, es que "el primero de la lista ha dimitido".
"Quiero reconocer, y no me duele hacerlo,
un error mío y de JxS, y es haber confiado en el sentido de país de la CUP", ha confesado Mas, añadiendo que pensaban que "en las condiciones históricas en las que nos jugamos tanto de cara al futuro, muchos confiamos en que la CUP tendría este sentido de país y que los tres meses eran el peaje obligado para interpretar bien las cláusulas", no habiendo sido así.
El president en funciones ha asegurado que su "obsesión" ha sido "aglutinar, compactar, poner a trabajar juntas a personas muy distintas y diversas. Porque es la única manera de poner en marcha lo que queremos hacer y triunfar en el gran objetivo de construir el Estado catalán", y que "con la gente que solo quiere hacer la revolución de la izquierda no llegaremos ni a la esquina.
Se necesitan clases populares, pero no hiperrevolucionarios de izquierdas". Mas ha asegurado que espera una semana dura de trabajo a nivel político y que el lunes próximo firmará el decreto de convocatoria de las nuevas elecciones de Cataluña. "Pero tengo hasta el día 11. No lo voy a firmar hoy, ni mañana ni pasado. Lo firmaré el lunes, que es el día que tengo que hacerlo" ha incidido retando hasta entonces a la CUP a que cambie de parecer para no bloquear el proceso independentista.
"Preferiría no firmarlo, hemos hecho todo lo posible por no llegar a esta situación, pero la mitad de la CUP puede hacer que sea inevitable". Además, ha defendido que "el principio de proporcionalidad" lleva a saber que
"diez diputados no puedan imponer sus condiciones a 62. Estos 62 tienen que escuchar a esos diez y hacerles ofertas pero no se pueden aceptar las imposiciones", ha señalado.
"El proceso solo puede avanzar si incluye a todos los que creen en él. A base de excluir no lograremos nada. Nadie puede excluir ni vetar a nadie", ha sentenciado sobre el veto de la CUP sobre su investidura.