El jurado ha elegido a las doce candidatos que optarán a la X Edición del Premio Valle-Inclán, que se otorga al acontecimiento teatral del año y que está dotado con 50.000 euros y una escultura de Víctor Ochoa: Gerardo Vera, Ana Belén, Álex Rigola, Alfredo Sanzol, Israel Elejalde, Fernando Arrabal, Aitana Sánchez-Gijón, Irene Escolar, Alberto Conejero, Carmelo Gómez, Santiago Sánchez y María Hervás optan a encumbrarse en el Teatro Real de Madrid.
El pasado lunes se reunió el jurado que concederá el X Premio Valle-Inclán, instituido por la revista
El Cultural, que se distribuye con el diario
El Mundo y que es la revista de referencia de la vida cultural española, para decidir a los 12 finalistas del galardón. El Valle Inclán está considerado como el premio más importante de la escena española. Gerardo Vera, Ana Belén, Álex Rigola, Alfredo Sanzol, Israel Elejalde, Fernando Arrabal, Aitana Sánchez-Gijón, Irene Escolar, Alberto Conejero, Carmelo Gómez, Santiago Sánchez y María Hervás optan a encumbrarse en el Teatro Real de Madrid.
El premio nació en 2007 con el objetivo de reconocer el acontecimiento teatral del año. Artistas de la talla de
Juan Echanove, Angélica Lidell, Juan Mayorga, Nuria Espert, Francisco Nieva, Carmen Machi, Miguel del Arco, Carlos Hipólito o Concha Velasco han sido distinguidos con el galardón.
El ganador se conocerá en una gala que se celebrará el próximo 11 de abril en el Teatro Real. Como es habitual, será una final emocionante en la que, mediante el sistema Goncourt, se descartarán a los diferentes candidatos entre plato y plato. El Valle Inclán es el premio de referencia del teatro español y la cena en que se otorga constituye un excepcional acontecimiento intelectual que congrega a los más destacados actores, actrices, directores, autores, políticos, periodistas y personajes de la cultura.
El jurado que deberá discernir los méritos de las candidaturas está presidido por el jurista
Antonio Garrigues Walker y cuenta con el académico de la Real Academia Española y presidente de
El Cultural,
Luis María Anson; el presidente de la Fundación Coca-Cola, José Núñez Cervera; el redactor jefe de Cultura de
El Mundo, Manuel Llorente; el subdirector de programación cultural de la Comunidad de Madrid, Ruperto Merino; el presidente de la Federación de Teatro Aficionado de Madrid, José María García Luján; la periodista de RNE, Paloma Zuriaga; el productor de teatro Mariano Torralba; el crítico de
El Cultural, Liz Perales; el crítico y poeta José María Siles, el profesor Eduardo Pérez Rasilla y el crítico de
El Mundo Javier Villán.
Gerardo Vera, por Los hermanos Karamázov

La adaptación de Gerardo Vera de la mítica novela de Dostoievski la ha valido la nominación. Se trata de una exhaustiva revisión de las miserias y perversiones del alma humana, que durante tres horas llenan el escenario de este montaje que ha podido verse hasta hace unos días en el teatro Valle-Inclán de Madrid, con
Juan Echanove en el papel de Fiodor Karamázov.
Ana Belén, por Medea

En la inauguración del 61º Festival de Mérida, Ana Belén encarnó a Medea en el montaje de Jose Carlos Plaza, escrita por
Vicente Molina Foix sobre textos clásicos de Eurípides, Séneca, Ovidio y Apolonio de Rodas. La obra, que también pudo verse en Madrid, revisita el mito de la vengativa hechicera.
Álex Rigola, por El Público

Onírico planteamiento para la obra ‘maldita’ de Federico García Lorca, el Público. Según explica su director, se trata de un viaje al interior de la mente del poeta granadino. La obra se estrenó en Madrid, en el Teatro de La Abadía, y posteriormente viajó al Teatro Nacional de Cataluña.
Alfredo Sanzol, por Edipo Rey

Alfredo Sanzol, miembro de la tríada del Teatro de la Ciudad junto a
Andrés Lima y Miguel del Arco, opta al galardón gracias a su adaptación de
Edipo Rey para el Teatro de La Abadía.
Israel Elejalde, por La clausura del amor

El actor forma junto a
Barbara Lennie un tándem interpretativo en
La clausura del amor, en la que Pascal Rambert plantea una estructura simétrica entre los dos personajes, enfrentados. El actor, que ya había deslumbrado en papeles como el de Alcestes en
El misántropo, llega en esta obra a nuevas cumbres interpretativas.
Fernando Arrabal, por Pingüinas y El arquitecto y el emperador de Asiria

Dos trabajos del dramaturgo Fernando Arrabal han podido verse durante el pasado año:
Pingüinas y
El arquitecto y el emperador de Asiria. La primera, dirigida por
Juan Carlos Pérez de la Fuente, es un homenaje a Cervantes protagonizada por una serie de personajes femeninos. En cuanto a la segunda, se trata de uno de los textos clásicos de Arrabal, escrito en 1965 y estrenada en París, en 1967.
Aitana Sánchez-Gijón, por Medea

Otro personaje de Medea se ha aupado entre las candidaturas al Valle-Inclán. En este caso se trata de Aitana Sánchez-Gijón, bajo la dirección de
Andrés Lima en otro de los clásicos montados por el Teatro de la Ciudad.
Irene Escolar, por El público

De nuevo,
El Público de Alex Rigolá se encuentra entre las obras más destacadas que optan al Valle Inclán, en este caso por la interpretación de su actriz principal Irene Escolar.
Alberto Conejero, por La piedra oscura

El poeta y dramaturgo Alberto Conejero ha investigado sobre la relación de
Federico García Lorca con Rafael Rodríguez Rapún, amante que condenó al bardo granadino al mal de amores.
La piedra oscura es el resultado de la investigación.
Carmelo Gómez, por El alcalde de Zalamea

El veterano actor Carmelo Gómez alcanzó el zenit de su carrera con
El alcalde de Zalamea, en el montaje de
Helena Pimenta. La obra de Calderón sirivió para la reapertura, 13 años después, del Teatro de la Comedia.
Santiago Sánchez, por Crazy Class

L’Om Inprebís, compañía de Santiago Sánchez, estrenaba a finales de año
La Crazy Class, un homenaje al teatro. Es una habitual de estos premios, ya que en las últimas ediciones varias de sus producciones,
Decamerón negro y Transición, también estuvieron nominadas.
María Hervás, por Amnesia

Amnesia, una de las cinco piezas teatrales creadas por
Matías Umpierrez, ha valido a la joven actriz María Hervás la candidatura a los premios Valle-Inclán. En la pieza se narra la historia de una actriz insegura que acude a un casting, y se desarrolla en varios escenarios del Teatro María Guerrero.