PRIMER DÍA DE TESTIMONIOS DE LOS ACUSADOS, ENTRE LOS QUE SE ENCUENTRA LA INFANTA
'El Arrepentido' culpa a Urdangarín y Matas en el juicio del caso Nóos
Efe
martes 09 de febrero de 2016, 08:44h
Actualizado el: 10 de febrero de 2016, 09:53h
La Audiencia de Palma retoma el juicio del caso Nóos. El primer interrogado ha sido
José Luis "Pepote" Ballester, también conocido como "el arrepentido" que ha explicado en el juicio del caso Nóos que el entonces presidente autonómico, Jaume Matas, ordenó pagar sin discusión lo que Iñaki Urdangarin presupuestó por los proyectos que decidió encargarle.
El director general de Deportes del Govern balear de 2003 a 2007, José Luis "Pepote" Ballester, ha explicado en el juicio del caso Nóos que el entonces presidente autonómico, Jaume Matas, ordenó pagar sin discusión lo que Iñaki Urdangarin presupuestó por los proyectos que decidió encargarle.
"No se dudó en el precio" y "no había discusión ninguna", ha respondido reiteradamente Ballester a preguntas del fiscal Anticorrupción Pedro Horrach referidas a los contratos por un valor total de 2,5 millones de euros que el Govern presidido por Matas suscribió con Nóos.
A propuesta de Urdangarin, y por decisión directa de Matas, el Govern encargó a Matas la organización de dos foros sobre deporte y turismo en 2005 y 2006 por unos 2,2 millones de euros y en 2004 le asignó por 300.000 euros la gestión de la oficina de seguimiento del patrocinio del equipo ciclista Banesto, que adoptó también el nombre de Illes Balears.
"Nunca se dudó de que había que contratarla con Iñañi Urdangarin" ni que había que abonarle los 300.000 euros que solicitaba, ha declarado el acusado, que presentó el proyecto del equipo ciclista a buena parte del gabinete de Matas y "todos sabían de parte de quién venía esa propuesta".
Ballester ha contado al tribunal que juzga el caso Nóos que se reunió con el expresidente del Govern Jaume Matas y con Iñaki Urdangarin en el palacio de Marivent para que este le explicara el proyecto de patrocinio de un equipo ciclista.
El encuentro en la residencia de la Familia Real en Palma fue en el verano de 2003, comenzó con un partido de pádel y continuó con una reunión entre Urdangarin, Matas y Ballester para abordar la posibilidad de que el Govern balear asumiera el patrocinio principal del entonces equipo ciclista Banesto.
Además Urdangarin planteó la necesidad de crear una oficina de seguimiento del proyecto que asumiría él mismo para analizar la repercusión del patrocinio. La reunión fue para que "don Iñaki trasladase la posibilidad de entablar conversaciones con el equipo y que él iba a estar al frente de la oficina de seguimiento y dar continuidad del mejor equipo ciclista del momento", ha detallado.
"Se habló del inicio de conversaciones, la inversión prevista o que el equipo iba a solicitar y de que iba a tener un coste la oficina de seguimiento para poder darle esta forma", ha explicado Ballester sobre el contenido de la conversación mantenida en Marivent, donde Urdangarin hablaba "él de forma personal" y no en representación de ninguna empresa.
Sobre la propuesta de Urdangarin de llevar él la oficina de seguimiento de ese patrocinio, Ballester ha asegurado que "nunca se dudó de que había que contratarla" y nadie puso en duda que la llevara el entonces duque de Palma. "Todos sabían de quién venía esa propuesta", ha añadido.
Ese fue el primer contacto de Urdangarin con representantes del Govern balear para hacer una propuesta formal, un vínculo que continuó posteriormente.
Urdangarin se lo propuso primero a Ballester, a quien conocía desde 1988, cuando ambos coincidieron en la residencia para deportistas Blume, tras los Juegos Olímpicos de Seúl.
En el verano de 2003, cuando Ballester acababa de ser designado director general de Deportes, coincidieron en varias ocasiones, Urdangarin le contó que buscaba nuevo patrocinador para el equipo ciclista Banesto y le propuso que fuera el Govern balear. Coincidieron "en su casa, en la mía, en el club (náutico), en diferentes citas que se iban sucediendo con normalidad", ha detallado.
En el caso Nóos se juzga la presunta trama urdida para beneficia con fondos públicos a entidades creadas por Urdangarin y su exsocio Diego Torres, que percibieron unos 3,5 millones de las administraciones públicas valencianas; 2,5 del Govern balear y 114.000 euros en donaciones del Ayuntamiento de Madrid, así como un presunto fraude a Hacienda.
Entre los acusados se encuentran la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, que han llegado a las 8.50 horas al edificio de la Escuela Balear de la Administración Pública de Palma donde continúa el juicio del caso Nóos, en el que se enfrentan a peticiones de pena de 8 años de cárcel y de entre 19 y 26 años y medio respectivamente.