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TRIBUNA

Operación Fénix y la ética pública

miércoles 13 de abril de 2016, 21:03h

Resulta de enorme actualidad plantearse una cuestión clásica que es la de si la ética pública corre pareja a la ética privada del individuo. Con otras palabras, si se puede dar el caso de una persona que sea un ejemplo de virtuosidad moral en el ámbito privado mientras que en el ámbito público sea un sujeto depravado en términos morales o un corrupto, y viceversa. Esta cuestión me la planteaba al escuchar la noticia de que ciertas investigaciones parecen apuntar a que Mario Conde podría haber repatriado trece millones de euros, presuntamente procedentes de Banesto, desde ocho países distintos desde el año 1999.

La cuestión es peliaguda si uno recuerda sus declaraciones haciendo gala de ser un sujeto intachable desde el punto de vista moral como contertulio en diversos programas televisivos y entrevistas en prensa. Todavía se agrava la cosa más si tenemos presente que Mario Conde se declaró insolvente a la hora de hacer frente a las indemnizaciones que procedían de sus condenas, llegando incluso a pedir dinero para pagar las fianzas que le posibilitarían salir de la cárcel, tras ser condenado por estafa y apropiación indebida en el sonado caso Banesto.

Los investigados en la llamada operación Fénix son fundamentalmente miembros de su íntimo entorno familiar y personal, sus hijos Mario y Alejandra,su yerno Fernando Guasch Vega-Penichet, el abogado Francisco Javier de la Vega, y los testaferros Francisco de Asís Cuesta, María Cristina Álvarez Fernández y Roland Stanek.Todos ellos están en mayor o menor grado involucrados en una supuesta trama de blanqueo de capitales, organización criminal, frustración de ejecución de sentencias dictadas contra Conde (como la del caso Banesto) y ocho delitos fiscales, resultando además sospechosos nada menos que de crear un entramado de empresas en España y casi una decena de países (entre otros Italia, Holanda, Reino Unido y Suiza), con el fin de repatriar y blanquear dinero, que habrá que ver si procede o no finalmente de Banesto. De hecho, los siete detenidos se han visto obligados a comparecer ante el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, por todos estos supuestos delitos y la fiscal Anticorrupción Elena Lorente ya ha solicitado que se decrete el ingreso en prisión incondicional del ex banquero Mario Conde.

La Agencia Tributaria española se frota ahora las manos al haber activado todos los mecanismos a su alcance para que se pague la segunda deuda tributaria de más alto importe en nuestro país, 9,93 millones de euros, según la lista de morosos al fisco publicada por la Agencia el pasado mes de diciembre. Lo que hará la Agencia Tributaria para dilucidar la cuestión es cruzar los datos de los contribuyentes en esta situación con su base de datos obtenida a raíz de las declaraciones de bienes en el exterior, tratando de constatar si hay bienes que no aparecen en las declaraciones. Tengamos en cuenta que en tal caso Hacienda puede llegar a imponer cuantiosas sanciones que ascienden hasta el 150% de las cantidades no declaradas, asumiendo que los bienes aflorados corresponden al último ejercicio todavía no prescrito.

Además Hacienda tiene a su disposición el recurso de la llamada asistencia mutua en virtud del cual España puede enviar un requerimiento a aquellas jurisdicciones en las que Mario Conde repatrió el dinero. Es más, España puede encargar a otro país de la UE el cobro de las deudas pendientes en su nombre, ya sea a través del cobro directo o embargos, y sanciones tributarias correspondientes e incluso está facultada para exigir información tributaria en el exterior de todos los imputados en esta trama. Los delitos que se investigan llevan aparejados hasta 12 años de cárcel. De tal manera que a pesar de que ya cumplió pena de cárcel por el robo de más de 26 millones de euros, ahora la comisión de estos otros ilícitos penales, podría conducirle una vez más a presidio. Recordemos que Mario Conde fue condenado por delitos de apropiación indebida en las causas conocidas como Argentia Trust (sentencia de la Sala de la Audiencia Nacional de 20 de marzo de 1997 y del Tribunal Supremo de 26 de febrero de 1998) y Banesto (sentencia de la Sala de la Audiencia Nacional de 31 de marzo de 2000 y del Tribunal Supremo de 29 de julio de 2002).

De confirmarse que el ex banquero empleó una auténtica ingeniería financiera para evadir impuestos y traer dinero a España ilícitamente de forma parecida a como ya lo hiciera cuando lo sacó de nuestro país, en la década de los 80 y 90, podría imponérsele una nueva y dura sanción penal.

La fiscalía Anticorrupción llevaba tiempo investigando el origen de las transferencias de dinero que desde el extranjero, sobre todo Suiza, llegaban a la cuenta española de Mario Conde. Las investigaciones apuntan a que una parte muy considerable de los fondos desaparecidos y no recuperados venía siendo blanqueada desde 1999. Las pesquisas revelan trasvases de dinero entre sus empresas en el exterior y las de sede en España que no se corresponden con la realidad, lo que hace sospechar que pudieran haber servido como tapadera para traer de vuelta el dinero. El dinero se repatriaba, en pequeñas cantidades, desde el exterior a territorio nacional a través de fingidos préstamos, aparentes ampliaciones de capital e ingresos en efectivo.

Ha desaparecido ante nuestros ojos ese modelo de alto ejecutivo eficiente, altamente capaz profesionalmente y además virtuoso tanto en el plano público como empresario como en el privado que disfrutaba al ejercer de moralista social. Verdaderamente uno no llega a entender cómo la ambición económica puede nublar la vista de alguien hasta el punto de poner en riesgo los bienes más preciados que tenemos todos los seres humanos: la dignidad humana y la libertad.

Cristina Hermida

Catedrática de Filosofía del Derecho

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