También ha arremetido contra Podemos, al que ha acusado de querer "romper el sistema y traer una aventura de cambio a peor", frente a su partido, que apuesta por "un cambio radical a mejor" para que los ciudadanos reciban las prestaciones "sin bromas ni aventuras". En relación a la refundación de CDC, Girauta ha afirmado que "se puede cambiar el nombre, pero la responsabilidad más allá de las políticas, como los embargos de sus sedes, quedan inalteradas".
Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha admitido que le agrada que la gente le vea como "el bueno", aunque ha confesado que, de joven, también participaba en fiestas y fumó "algún canuto". La revista Magazine de La Vanguardia dedica este domingo un reportaje personal a Rivera. Preguntado por si tiene un "lado canalla", Rivera afirma entre risas: "Me he pegado mis fiestas en la universidad, me fui de Erasmus... Pero me gusta que la gente piense que soy el bueno".
El líder de Ciudadanos admite que de joven probó "algún canuto", aunque nunca drogas duras, y lamenta que haya mucha "hipocresía" en el debate sobre la legalización. "Yo legalizaría las drogas blandas para que los adultos tuvieran la información y el control de lo que consumen", añade. Rivera asegura que no se considera guapo aunque le gusta cuidar su imagen, y afirma que en política no hay que ser exhibicionista, sino transparente.
Entre las "chaquetas de pana" del expresidente del Gobierno Felipe González y las "corbatas rosa" del PP, Rivera cree que su partido no ha quedado encasillado en ningún cliché: "El estilo de Ciudadanos es ecléctico", remarca.
En la entrevista, Rivera cita a Adolfo Suárez al afirmar que "si se alcanza el poder con la demagogia, el pueblo lo acaba pagando", y avisa de que, si tras el 26J no se ofrecen soluciones "tangibles" a los ciudadanos, "el populismo se va a poner las botas". En este sentido, defiende que su acuerdo con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, era un "antídoto" a Podemos.