Las altas temperaturas y las características de la zona dificultan la extinción.
Ocho helicópteros y tres hidroaviones trabajan este viernes en las labores de extinción del incendio forestal declarado un día antes en la isla de La Palma que continúa activo y que ha provocado ya el desalojo preventivo de 2.500 vecinos de los municipios de El Paso y Fuencaliente.
Los medios aéreos procedentes de distintas Administraciones se suman a los más de doscientos efectivos que trabajan en tierra para sofocar este incendio que
se cobró la vida del agente forestal Francisco Santana, de 54 años, y que ha afectado a
unas 2.000 hectáreas de superficie.
Fuentes de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias han señalado a Efe que la situación es complicada ya que las condiciones meteorológicas, con una
alerta de temperaturas máximas, y las características de la zona, dificultan la extinción del fuego.
Las fuentes han afirmado que preocupa especialmente el frente sur que es el que provocó durante la noche del jueves el
desalojo de 1.800 vecinos de los barrios de El Charco, Las Indias, Los Quemados y Los Canarios, en el municipio de Fuencaliente. Estos desalojos
se suman a los 700 llevados a cabo en las zonas de San Nicolás, Jedey y Tacande, en el municipio de El Paso.
Durante la noche, los medios terrestres han trabajado para
evitar que el fuego avance y pueda afectar a superficie de otros municipios de la isla.