En la charla, que ha transcurrido en "tono cordial", Rajoy ha reiterado su posición de hacer "una gran coalición" con el PSOE, mientras que Sánchez ha insistido en que votará en contra de su investidura, han informado fuentes socialistas. Sánchez le ha transmitido que "va a abrir un diálogo" con el resto de formaciones para buscar una solución al actual bloqueo, como acordó el lunes la Ejecutiva del PSOE.
Según la breve información facilitada por los socialistas, Rajoy ha aprovechado la conversación para explicarle cómo había transcurrido la reciente reunión del G20 celebrada en la ciudad china de Hangzhou. La charla telefónica ha tenido lugar a iniciativa de Sánchez después de su anuncio de que va a abrir una ronda de contactos con los partidos para ver cómo desbloquear la situación tras la fallida investidura de Rajoy, pero sin postularse como candidato a intentar formar gobierno.
La intención del secretario general del PSOE es seguir contactando con los partidos de mayor a menor peso parlamentario, por lo que los próximos interlocutores serían los líderes de Podemos, Pablo Iglesias, y de Ciudadanos, Albert Rivera.
La última vez que Sánchez y Rajoy se reunieron fue el pasado 29 de agosto, en víspera de la sesión de investidura. El encuentro, que apenas duró media hora, fue definido por el secretario general del PSOE de "prescindible" ante la decisión firme de su partido de rechazar la reelección de Rajoy.
Por otra parte, el presidente del Gobierno en funciones ha alertado al líder del PSOE de no contar con urgencia con un nuevo ejecutivo y le ha pedido reflexión para el desbloqueo y por el interés de España. Rajoy ha animado a Sánchez a reconsiderar su postura y plantearse la conveniencia de alcanzar grandes acuerdos de Estado. Un entendimiento para hacer frente a la amenaza independentista, para negociar un nuevo sistema de financiación autonómica, para abordar un pacto sobre el modelo educativo, sobre las pensiones, la violencia de género o sobre las reformas institucionales pendientes y para cumplir los compromisos con Europa.
Asimismo, le ha ofrecido abrir negociaciones sectoriales sobre estas cuestiones y otras que surgieron en el debate de investidura, de cara a un posible acuerdo que, "lógicamente", considera debe estar liderado por el partido y el candidato que en dos ocasiones ha sido el favorito de los españoles en las urnas, de acuerdo al comunicado difundido por Moncloa.
Rajoy ha incidido en que España debe contar con un gobierno que pueda dar respuesta a los compromisos que tiene ante sí y que mantenga el empuje de la recuperación económica y el ritmo de creación de empleo. Por eso cree prioritario presentar ante el Congreso el proyecto de Presupuestos Generales del Estado, del que ha recordado que dependen miles de subvenciones y millones de rentas públicas como las pensiones.
Además, ha precisado que un gobierno en funciones no puede adoptar las medidas precisas para compensar los efectos indeseados de la prórroga presupuestaria, como se ha hecho en otras ocasiones. Junto a ello, ha destacado la "imperiosa obligación" de cumplir antes del próximo 15 de octubre los acuerdos con Bruselas para lograr suavizar la senda de corrección del déficit público.
"El presidente del Gobierno -reza el comunicado del Ejecutivo- ha explicado una vez más al dirigente socialista las graves consecuencias que acarrearía dicho incumplimiento, así como otros efectos nocivos que ya se están produciendo como consecuencia del bloqueo político y la ausencia de gobierno". Y ha proseguido: "Todos estos motivos, unidos al hecho inédito de que se hayan celebrado las elecciones ya en dos ocasiones y que España esté sometida a una amenaza gravísima contra su unidad territorial, configuran una situación excepcional que obliga a los representantes políticos a adoptar decisiones en consecuencia".
En este sentido, Rajoy ha recordado a Sánchez que en diciembre de 2015, "como claro vencedor de las elecciones", le ofreció conformar un gobierno de gran coalición entre los partidos constitucionalistas: PP, PSOE y Ciudadanos. Un ofrecimiento que reiteró después de las elecciones de junio (en las que le ha recalcado que la victoria del PP fue aún más rotunda) y al que sumó plantearle en el debate de investidura grandes acuerdos de Estado que permitieran arrancar la investidura.
Ante todo ello, Rajoy ha invitado a Sánchez a "reflexionar sobre el bloqueo político y la desconfianza y el malestar que dicho bloqueo está provocando entre el conjunto de ciudadanos". El acuerdo entre el PP y el PSOE, a juicio de Rajoy, sería "una respuesta excepcional de acuerdo y entendimiento entre los grandes partidos constitucionalistas". "Es lo que exige la situación excepcional que vive España y lo que daría tranquilidad a los españoles y a quienes nos observan desde fuera con creciente preocupación", ha añadido.
Pese a la falta de avance alguno en la conversación, Rajoy ha agradecido a Sánchez la llamada, y han acordado seguir hablando en el futuro sobre España.