el equipo de rajoy
jueves 19 de junio de 2008, 21:36h
Aunque a algunos les haya parecido el “parto de los montes”, finalmente Rajoy ha dado a conocer los nombres de los que están llamados a conformar su “núcleo duro”. Por fin. Guste o no, al menos ya hay algo que valorar. A partir de ahora, las nuevas caras –que no lo son tanto- serán las encargadas de llevar el peso de la labor de oposición, y allanar el camino que conduzca a La Moncloa, suponiendo –que no es poco suponer- que los Populares lo logren. Parece por tanto, que está ya todo decidido, aún antes siquiera de que haya dado comienzo el Congreso Extraordinario del PP. No era para menos. Rajoy parte como único candidato, lo cual le asegura su nombramiento. Lo cual, por otro lado, no deja de restarle cierta legitimidad, toda vez que el hecho de que no haya contrincante arroja cierta sombra de falta de democracia interna del partido. Bien es verdad que los llamados “críticos” pudieron haber hecho un supremo esfuerzo y lanzar una candidatura alternativa. Pero también es cierto que no puede exigirse a nadie que se inmole en pos de una contienda con los votos –en forma de avales- ya comprometidos.
Dicho lo cual, Ana Mato, Esteban González Pons y Javier Arenas, en calidad de Vicesecretarios, y María Dolores de Cospedal como Secretaria General, asumirán a partir de ahora su cuota de protagonismo. De Arenas y Cospedal cabe reprochar que no estén en el Congreso de los Diputados, que es donde mayor repercusión se logra, pero es de suponer que Rajoy ya habrá valorado esta faceta. Llama la atención que figuras como Alberto Núñez Feijoo, Gustavo de Arístegui, Francisco Camps o Esperanza Aguirre, personas relevantes con opiniones encontradas, no hayan aparecido en la lista, que en palabras del propio Mariano Rajoy, aspiraba a ser de “integración”. Tiempo al tiempo. A propósito, ¿Y Gallardón? Pues parece que esta vez, tampoco. En espera de ver lo que dan de sí las intervenciones del Congreso –la de Aznar, por cierto, la han postergado al mediodía del sábado, sin una razón convincente- parece atisbarse ciertas ansias de reposo en el PP, tras una etapa tan convulsa como dañina a nivel interno. Desde ahora, lo que se logre, para bien o para mal, será responsabilidad directa de Rajoy. Tras dos severas derrotas y una situación interna que ha estado a punto de agrietar el partido, veremos si el líder popular es capaz de pilotar una nave que, de momento, ha de fijar rumbo. A ver si, de una vez por todas, recupera el norte.