www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Zapatero sigue siendo peor que Rajoy

José Antonio Sentís
x
directorgeneralelimparciales/15/15/27
martes 24 de junio de 2008, 22:41h
Las pasadas elecciones se cerraron, desde mi modestísimo juicio, con dos malas noticias. La peor, que un Gobierno ineficaz en la gestión (aunque eficacísimo en la propaganda) iba a continuar en su eterno dontancredismo ante los problemas económicos, sociales, e institucionales de España. La segunda, y no buena, precisamente, fue que el principal partido de la oposición iba a sumirse en un total desconcierto, rayano en la impotencia, al poner en duda su propia propuesta por considerar que la del adversario era más rentable.

Las consecuencias de lo primero, de la continuidad de Zapatero, ye se conocen. España ha ido en picado en el terreno económico, después de dos años de triunfalismo y desidia, o más bien de incapacidad y manipulación. Varios cientos de miles de parados, varios sectores productivos arruinados, y varios colectivos incendiados hacia el conflicto social se lo deben al equipo formado por el ciego Zapatero y el mudo Solbes. El mono que queda de los tres de la fábula, el sordo, podemos adjudicárselo al finiquitado Caldera, aunque ya casi no merece la pena.

Las consecuencias de lo segundo, el camino de Damasco elegido por Rajoy para pasar de la crítica al diálogo, de la oposición a los pactos, lo sufriremos durante toda la Legislatura. Los sabios del PP han concluido que colaborar con el Gobierno y hacerse cómplice de sus torpezas para llevarle apostólicamente por la buena senda es la mejor estrategia. No seré yo quien le quite la razón, porque los que sabrán de política, imagino, serán ellos. Pero a mí me suena como el que se limita a esperar que el adversario pierda, antes de proponer que el propio gane.

Igual le sale bien a Rajoy, pero a lo mejor sucede lo contrario. De sus antecesores, Fraga optó por ser "hombre de Estado" y apuntarse a las escenas del sofá de La Moncloa, sin rozar un sólo pelo político de Felipe González. El otro, Aznar, optó por el "váyase señor González", y logró desalojarlo aunque necesitara tres intentos.

Con esos precedentes, y si volvemos al sofá del consenso, Zapatero puede tener dos modelos de futuro: o bien se ahorca sólo por su impotencia manifiesta para gobernar lo concreto, siendo un genio de lo etéreo; o bien el Gobierno aprovecha la salida cíclica de la crisis (que sucederá, aunque tarde por la citada incapacidad gubernativa) y vuelve a ganar.

En este panorama, sólo caben tres consideraciones a modo de epitafio.

Primera: Rajoy (o el cuerpo de ideas que sostiene a Rajoy) es más sólido que el actual gobernante, pero no termina de creérselo.

Segunda: Si el PP ha realizado la autocrítica con los argumentos del PSOE, es difícil que explique a la sociedad la falacia de los argumentos del PSOE.

Tercera: Si el PP se hace corresponsable de la política del Gobierno en los grandes asuntos de Estado, en caso de que naufraguen será culpa de todos; y, si prosperan, será mérito del Gobierno.

Y a todo esto, por lamentable que haya podido ser la gestión de Rajoy tras las elecciones; por triste que haya sido el espectáculo del PP al liquidar desde su cúpula del poder personas y referencias; por acomplejado y entreguista que se plantee su modelo de oposición, aún en ese partido se encuentran proyectos mucho más coherentes que los socialistas para gobernar España, para afrontar las dificultades económicas, para defender las libertades ciudadanas y mantener el entramado nacional. Rajoy sigue siendo mejor que Zapatero. O, al menos, Zapatero sigue siendo peor que Rajoy.

José Antonio Sentís

Director general de EL IMPARCIAL.

JOSÉ A. SENTÍS es director Adjunto de EL IMPARCIAL

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios