Inquietantes noticias de Turquía
martes 07 de marzo de 2017, 08:47h
Hace poco el presidente de Turquía volvía a insistir en la posibilidad, vista con muy buenos ojos, de restaurar la pena de muerte. Y ahora parece dispuesto a conseguir por todos los medios que le sea favorable el referéndum que ha convocado para reformar la Constitución. Una reforma en la que se juega mucho, pues, de llevarse a cabo, se haría realidad su sueño de acaparar en su persona mucho más poder. Entre otras prerrogativas, le otorgaría un papel ejecutivo, gobernar por decreto, y suspender el Parlamento. Pero en este envite, Recep Tayipp Erdogan no las tiene todas consigo.
Es cierto que tras el fallido golpe de Estado, que le sirvió para hacer una purga de enormes proporciones, se las ingenió para atraerse el aplauso de buena parte de la población, regalándose baños de multitudes. Pero también otra buena parte se manifestó contra un Erdogan cada vez más en una deriva autoritaria. Hoy, todavía con más que rescoldos de la actuación de Erdogan después del fracaso del golpe, la sociedad turca está dividida e inmersa en una crispación que se acrecienta día a día a medida que se aproxima la consulta.
Y el más crispado es el propio Erdogan. En los últimos días, varios políticos de la izquierda laica y de la formación prokurda han sido detenidos con estratagemas y excusas para que no puedan hacer campaña por el “no” en el referéndum. Igualmente, muchos de ellos reciben amenazas con el mismo propósito de impedirles que expliquen a los ciudadanos su postura. Y tan crispado está Erdogan que ha incrementado la tensión entre sus país y Alemania. Al no permitir ésta en su territorio mítines de miembros del Gobierno turco a favor de la respuesta positiva en el referéndum, Erdogan ha acusado a Alemania no solo de no ser demócrata sino de llevar a cabo “prácticas nazis”. Evidentemente, no es con semejantes proclamas y actuaciones como Turquía podrá formar parte de la UE. Al contrario, cada vez se aleja más de ella.