El presidente advierte a los nacionalistas de que hará cumplir la ley en Cataluña.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha rechazado la interpretación de los independentistas catalanes sobre la decisión judicial de inhabilitar a Artur Mas y dos exconsejeras: "Aquí no se amenaza a nadie. Aquí se cumple la ley".
Rajoy ha salido así al paso de la reacción de los partidos soberanistas a la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra Mas por convocar la consulta del 9N, en su respuesta al portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardá, durante el debate del pleno de la cámara sobre el Consejo Europeo de la pasada semana.
Además, el presidente del Gobierno ha pedido que todos los partidos estén unidos en la defensa de la consolidación de la UE y de una mayor integración europea, ante la que asegura que España está lista para avanzar aunque sea a varias velocidades.
"España debe ir más allá en la integración con todos aquellos que quieran seguir en la integración. España está lista para avanzar con los que quieran hacerlo", ha expuesto en su comparecencia ante el pleno del Congreso para informar de las conclusiones del Consejo Europeo celebrado la pasada semana en Bruselas.
Rajoy, que ha detallado las decisiones de esa cumbre, ha destacado la fortaleza de la economía española ante los retos que tiene la UE, como hacer frente al "desasosiego" provocado por la crisis, al auge de populismos y nacionalismos, la reaparición de la tensión proteccionista, los retos de la globalización, el declive demográfico y la revolución tecnológico-digital.
Ante ello, ha enumerado algunas de las actuaciones de futuro que cree que debe abordar la Europa comunitaria, entre ellas las de carácter económico. Así, ha citado la necesidad de completar la unión bancaria, profundizar en la coordinación de las políticas económicas y avanzar hacia la unión fiscal.
Ese último paso ha explicado que implicaría un presupuesto europeo con capacidad suficiente para prestar apoyo a los países que en un momento determinado estén atravesando una situación económica complicada, y la posibilidad de emitir deuda de manera conjunta, los denominados eurobonos.
Relevancia especial ha otorgado a la cumbre de Roma del próximo 25 de marzo con motivo del 60 aniversario de la firma de los tratados que dieron origen a la UE, porque cree que debe ser "un punto de inflexión" y tiene que lanzar un mensaje de ilusión, confianza y unidad para el futuro comunitario.
Su idea central es que en Roma debe recalcarse que la UE es "una historia de éxito" y debe preservar e incrementar sus logros. Y sin citar explícitamente la posibilidad de una Europa de varias velocidades, la ha secundado al asegurar que España debe ir más allá en la integración con todos los que estén dispuestos a ello en áreas como la política exterior y de defensa, inmigración, lucha contra el terrorismo o unión monetaria.
Para Rajoy, España debe contribuir a que la UE se fortalezca y se consolide y, por ello, ha pedido que todos los españoles se muestren unidos en ese objetivo. "No somos uno más en la Unión, sino uno de los grandes por nuestro territorio, nuestra población y nuestro peso económico", ha añadido.