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TRIBUNA

Andrés Esono y su detención en Guinea Ecuatorial

Juan José Laborda
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viernes 24 de marzo de 2017, 23:46h
Actualizado el: 24/03/2017 23:52h

Andrés Esono es secretario general del partido socialdemócrata de Guinea Ecuatorial, la “Convergencia para la democracia social” (CPDS), que está legalizado y que cuenta con una activísima minoría parlamentaria y municipal denunciando la dictadura de Obiang, y en estos momentos está articulando una plataforma electoral de todas las fuerzas opositoras para las próximas elecciones legislativas.

El caso fue que Andrés Esono, al aterrizar en Malabo procedente de Madrid, fue detenido por la policía con la acusación de haber comprado armas en el extranjero para dar un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial. Andrés Esono pasó toda la noche en las celdas de “Guantánamo”, un edificio recientemente construido por el régimen de Obiang para concentrar sus fuerzas policiales, y que es conocido por ese nombre por aquello que recuerda las ignominiosas torturas del Guantánamo norteamericano en Cuba.

En cuanto se supo en España que Andrés Esono estaba detenido a causa de semejantes burdas mentiras, muchas personas nos pusimos a la tarea de lograr su libertad inmediata. José Ramón García Hernandez, portavoz del PP en la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, y Ricardo Cortés Lastra, también diputado y responsable de política exterior de la gestora del PSOE, no cejaron hasta que Andrés Esono fue efectivamente liberado.

Su liberación se produjo hacia el mediodía, después de su detención la noche anterior, y fue el poderoso Director General de Seguridad de Obiang, Felipe Esono (ninguna relación familiar con Andrés), quien le comunicó que quedaba en libertad sin cargos, y le pidió excusas por la noche que pasó en las celdas de “Guantánamo”.

Nos asustamos sus amigos en España, y lo mismo sus compañeros de la Internacional Socialista y de la Alianza Progresista (a los que vino a visitar en esta ocasión), porque las acusaciones en su contra eran tan graves que podían costarle una prolongada estancia en las horrendas cárceles guineanas, y en el peor de los casos, costarle la vida ante un pelotón de fusilamiento.

No era una exagerada valoración. Primero, porque dictaduras de países de su entorno han puesto de moda encarcelar a sus opositores políticos, acusándoles de delitos comunes. A Andrés Esono, hace unos meses, el régimen de Obiang le acusó, nada más, ni nada menos, de introducir en Guinea Ecuatorial a un enfermo de ébola, con el propósito de desestabilizar el país. Desmontar esa absurda acusación, que ponía patas arriba normas internacionales creadas para controlar esa enfermedad, no fue fácil, y una vez más, la censura internacional contra Obiang surtió efecto. La globalización tiene sus caras positivas, incluso en África.

Y segundo, porque en Guinea Ecuatorial no existe una justicia independiente, y este hecho explica perfectamente que existan esas extrañas dictaduras que organizan elecciones y que permiten que hayan en sus parlamentos unos pocos diputados de la oposición. Pero la oposición está siempre pendiente de un hilo, y cuando éste se rompe, los opositores como Andrés Esono hoy, y Plácido Micó unos años antes, son brutalmente encarcelados.

Una reflexión sobre esta oposición que actúa en las instituciones de la dictadura. Hay grupos políticos que acusan a partidos como el CPDS de plegarse a Obiang participando en su falsa democracia. Andrés Esono, y Plácido Micó en el parlamento, no dejan nunca de denunciar que el régimen de Obiang es una autentica dictadura, completamente corrompida y enormemente dañina para el presente y el futuro del pueblo de Guinea Ecuatorial.

Su precario estatus de políticos legales les permite convertir sus actividades opositoras en “espacios de libertad” dentro de su país. El CPDS, un partido cuyos dirigentes, y una gran parte de sus cuadros y militantes, se han formado en Universidades españolas, se inspira en nuestra Transición de la dictadura a la democracia. El CPDS, porque conoce bien el proceso español, que fue un proceso de reconciliación nacional que se parece bastante al de la República Sudafricana de Nelson Mandela (y que es un modelo en África), tiene el inmenso mérito de repudiar cualquier tipo de violencia para derribar a Obiang o para construir otro sistema político, basado en la libertad y el Estado de Derecho. Por eso es indignante que el régimen de Obiang intente amedrentar a los miembros del CPDS con acusaciones de instigar golpes de Estado o de emplear armas. Y habría que decir que el uso de la fuerza contra ese régimen brutal y corrupto tendría su justificación jurídica y política, pero los miembros del CPDS, a pasar de las críticas que reciben, creen que la violencia contamina el futuro político, y se exponen a detenciones por su actividad pacífica en las instituciones de la dictadura.

¿Y por qué ha sido liberado Andrés Esono? La hipótesis más probable es que su detención fue ordenada por el vicepresidente de la República, Teodorín Nguema Obiang, el hijo del dictador, que detenta -ciertamente, detenta- las competencias de orden público y seguridad interna y exterior. Teodorín está procesado en Francia por graves delitos económicos, y por eso detuvo a Andrés Esono, al que atribuía contactos con políticos franceses. Hace unos días, su padre, Teodoro Obiang, arremetió contra los blancos en un demagógico discurso de defensa de su hijo. Pero habrá sido Obiang padre quien ordenó la libertad de Andrés Esono para que su hijo no se hunda más de lo que ya está.

Juan José Laborda

Consejero de Estado-Historiador.

JUAN JOSÉ LABORDA MARTIN es senador constituyente por Burgos y fue presidente del Senado.

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