Según ha explicado el propio jefe del Ejecutivo en sendas entrevistas en los periódicos Globo y Folha de Sao Paulo, el viaje "sirve para dejar evidentes las buenas relaciones entre nuestros países", que "necesitan estar por encima de las afinidades políticas de los Gobiernos".
Rajoy reconoce en su visita un "innegable componente económico", ya que aquel país es "el tercer mayor destino de las inversiones españolas en el mundo, apenas por detrás de Estados Unidos y del Reino Unido, y de todos los países que invierten en Brasil, España es el tercero". "Pese a la difícil situación económica que Brasil pasó, las empresas españolas mantuvieron su presencia e interés por el país. Creo que es justo reconocer su contribución a la estabilidad", ha añadido.
Antes la sombra de la presunta corrupción que persigue a la Administración Temer a raíz del caso Petrobras, el también presidente del PP afirma que está al tanto de "todo lo que sucede en Brasil, pero con la tranquilidad y la confianza de que hay solidez en sus instituciones": "Lo importante es que los controles funcionen, que las instituciones actúen, que la Justicia sea independiente y que los culpados sean sancionados".
Brasilia será la primera escala de Mariano Rajoy; allí se reunirá, este lunes, con su homólogo Michel Temer. Un día después, el martes, el presidente del Gobierno de España viajará a Sao Paulo, ciudad en la que participará en dos eventos empresariales que reunirán a representantes de ambos países.