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La burbuja de la burbuja

Carlos Loring Rubio
martes 01 de julio de 2008, 22:16h
Estamos inmersos en una de las mayores crisis de las que haya habido precedentes. Sin embargo, parece que todo no es más que ilusión; especulación rapaz de algunos desalmados con la intención de desestabilizar la economía mundial. Los mandatarios nos advierten de una burbuja en el precio del petróleo, que es pasajera y sin consecuencias graves. Quizás la ilusión nos la quieran crear los dirigentes para tranquilizar los ánimos, o quizás sean ellos los ilusos en una creencia verdadera de que esto no es más que un escollo hacia la estabilidad que debe imperar.

Pero los futuros, esos derivados que maneja un Mercado que parece no tener criterio, según esos ánimos tranquilizadores, no son más que predicción del futuro del precio del crudo, como su propio nombre indica. Más parece que nos encontramos ante una falta de previsión, ante una precipitación, ante una ciega creencia en la inmediatez. Occidente ha despilfarrado millones de barriles de crudo que, en sus diversas versiones, son las que han hecho funcionar al mundo moderno. Mientras, países en vías de desarrollo pasaban hambre y penurias en economías de supervivencia, Occidente tragaba y despreciaba el mayor de los tesoros, sin prever que algún día ocurriría; algunas de esas paupérrimas regiones se han erigido en grandes potencias industriales con un una demanda de petróleo equivalente a la de Occidente.

No obstante, ahí están las energías renovables y alternativas, que parecen darnos esperanza. Sin embargo, el triste presente demuestra su ineficacia en cubrir una demanda cada vez más en alza, aunque sí cumple bien su papel de ofrecer una buena fachada a los comprometidos.

La energía atómica, en los últimos tiempos menos denostada crea una contaminación que deberán controlar y vigilar nuestros descendientes durante cientos de años. Uniendo a este hecho la escasez del uranio, a largo plazo parece inviable la energía atómica como alternativa al petróleo.

Pero, qué más da, hemos sobrevivido millones de años sin petróleo. Esta afirmación en un mundo superpoblado y acomodado no tiene sentido, ya no hay marcha atrás.

Señores gobernantes, menos despilfarro de energía, cumplan con la obligación de comunicar a los ciudadanos que la energía es cara, y acarreen con las consecuencias que ello conlleva.

Señores gobernantes, inviertan en crear una alternativa limpia barata y eficaz, si es que no está escondida en lo más profundo de un cajón.

Carlos Loring Rubio

Abogado

CARLOS LORING es licenciado en Derecho, diplomado en Gestión Empresarial, y MBA en e-Business por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE)

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