de martin creed
La Tate Britain "instala" una pista de atletismo en sus galerías de arte
miércoles 02 de julio de 2008, 18:01h
Los velocistas, a los que apadrina la casa de subastas Sotheby's y patrocina la marca deportiva Puma, sortearán las estatuas neoclásicas de la galería Duveen durante su recorrido. Esta es la última expresión artística del escocés Martin Creed. Un genio conceptual que ha parido ideas tan perturbadoras y anodinas como una bombilla parpadeante -"Work No. 227"- o una bola de papel -"Work No. 88"-, sin dejar de ser arte. Obras que le hicieron ganador del prestigioso Premio Turner 2001, con una retribución de 30.000 euros que la Tate Gallery otorga a un artista revelación cada año.
Creed se ha pronunciado en rueda de prensa con un silogismo más que elocuente: "Me gusta correr. Correr es lo opuesto a quedarse quieto, y el movimiento una señal de vida. El mayor movimiento posible es la máxima señal de vida. Entonces, correr rápido es lo contrario a la muerte". El director de la Tate Britain, Stephen Deuchar, ha calificado su trabajo de "comprometido, simple y lírico".
La idea, fruto de una visita a la cripta de los monjes capuchinos en Palermo, iluminó su bombilla mental, pero esta vez sin titilar. Creed llegó cinco minutos antes del cierre y tuvo que correr para no perderse detalle del museo monacal. Paradójicamente es la propia Tate la que advierte a los visitantes que, por razones de "seguridad", está prohibido "correr u obstaculizar el paso a los velocistas".