Pablo Iglesias ha presidido este sábado el transcurso del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos y ha querido utilizar ese acto para proclamar una visión unitaria con respecto a las consecuencias que el pacto con el PSOE en Castilla-La Mancha pudiera tener en el mapa de acuerdos y proyectos nacional. El líder de la formación morada ha pretendido sentar las bases de la unidad de criterios y negar la división provocada en sus filas por el apoyo a Page.
"Castilla-La Mancha no es un laboratorio, ni un experimento para nadie", ha afirmado en un contexto en el que se han evidenciado las discrepancias internas con respecto al mencionado acuerdo con los socliastas. De hecho, no han acudido al acto dos piezas clave de su partido: los Anticapitalistas como Miguel Urbán o Teresa Rodríguez, críticos con el acuerdo.
Iglesias ha incidido en que ese pacto particular con conlleva la necesidad de plegarse a gobernar con el PSOE de Pedro Sánchez, ya que Podemos "está en condiciones de gobernar" en solitario. Eso sí, ante la tesitura de las coaliciones, el mandatario ha asegurado que cuando Podemos está en un Gobierno "ofrece garantías" y hace que el PSOE pierda "la tentación de gobernar con el PP, que es lo que, algunos decían, estaba en los planes de García-Page".
"A mí no me sobra nadie en esta organización" ha recalcado el jefe de la manada populista, al tiempo que ha valorado que en el debate interno haya compañeros que valoren las "oportunidades de entrar en un Gobierno" y otros lo hagan en "los riesgos". "Todo el mundo tiene su sitio en Podemos, se debate y luego decide la militancia y los inscritos", ha argumentado antes de sentirse satisfecho porque haya "compañeros críticos". Esa situación, ha explicado, es una "ventaja".
También ha querido el secretario general de Podemos que se entienda la "plena autonomía" para decidir en su territorio de cada delegación del partido. Y es que, ha expuesto, la decisión y la soberanía última está en los inscritos.
Aún así, Iglesias ha abierto la puerta a gobiernos de coalición para el Ejecutivo central. Está abierto, ha dicho, a acordar con otras fuerzas "sobre la base de un programa que beneficie a las mayorías sociales, termine con los recortes y asuma que España es diversa". "Somos una fuerza política con vocación de Gobierno" ha subrayado un dirigente que ha recordado que su aspiración "es sacar al PP de La Moncloa" y hacer un Ejecutivo "más sensato".
Iglesias ha pedido "respeto" para Castilla-La Mancha y ha negado que haya habido un cambio de opinión con respecto al apoyo a Page. Dicho acuerdo de investidura fue rehusado por Podemos hace meses, pero ahora vuelven a tender su mano al socialista para que se aprueben sus Presupuestos. Una ayuda esencial que muchos han interpretado como el aperitivo a una entente a nivel español con Pedro Sánchez. "No ha habido tal cambio de opinión pero sí de realidades y de correlaciones de fuerzas", ha asumido.
"Y la realidad es que muchos calculaban que el PSOE siempre iba estar más cerca del PP y de Ciudadanos que de Podemos pero en este país han cambiado muchas cosas. En política no hay que confiar tanto en las personas como en los hechos o en las garantías y nosotros no tenemos por qué confiar o desconfiar de la palabra de alguien. Nosotros firmamos acuerdos y esos acuerdos se tienen que aplicar con políticas públicas específicas", ha explicado.
"Lo que está ocurriendo en España no tiene que ver con nuestra acción política y sí con cambios que afectan a todas las formaciones de este país", ha añadido un representante político que compartió implicación personal con Pedro Sánchez en la recuperación de la alianza de sus partidos para Castilla-La Mancha.