Pretendían utilizar varias furgonetas como coches-bomba.
Los terroristas que ayer perpetraron los atentados de Barcelona y Cambrils formaban parte de una célula que pretendía atentar con tres furgonetas-bomba, pero la explosión del chalé de Alcanar (Tarragona), donde preparaban los explosivos, les obligó a cambiar los planes y optaron por un ‘plan b’.
Aunque en un primer momento la policía vinculó las explosiones de la urbanización Montecarlo de Alcanar Platja, en Tarragona, al fallo en un laboratorio de producción de drogas, a esta hora, todos los indicios hacen pensar a las autoridades que, en realidad, los terroristas detonaron por accidente uno de los explosivos caseros que preparaban.
Según ha explicado Trapero, los yihadistas alquilaron tres furgonetas: una ha sido hallada en un parking de Vic, otra en Cambrils y otra es el que fue utilizada para perpetrar el atentado de La Rambla.
Todo parece indicar que la idea inicial era cargar los vehículos con los explosivos de Alcanar, para posteriormente hacerlos estallar en puntos de gran tránsito de personas, con la idea de segar el mayor número de vidas posible.
Afortunadamente el explosivo se detonó por accidente, matando a uno de los terroristas y frustrando su plan inicial. Tras hallar nuevos restos biológicos los mossos estudian la posibilidad de que un segundo terrorista hubiera muerto en la explosión. La segunda deflagración, que tuvo lugar ya con los miembros de la policía y los bomberos en la zona, alertó a las fuerzas del orden, que poco después encontrarían material para fabricar explosivos en la finca.
La hipótesis de la célula
Los vínculos entre los hechos de Barcelona, Cambrils y Alcanar parecen cada vez más conectados, y por lo tanto, a diferencia de otros casos, como los de Manchester, Londres o Estocolmo, en que los atentados fueron llevados a cabo por ‘lobos solitarios’; se trataría de una célula terrorista más ‘tradicional’.
Al menos 14 personas se han relacionado con los atentados: una de ellas murió en la explosión de Alcanar, y otras cinco fueron abatidas en Cambrils. Entre ellas estaría Moussa Oukabir, un joven de 17 años considerado presunto autor del atentado de La Rambla. Es hermano de Driss Oukabir, detenido el jueves por la policía, cuyos datos correspondían a la persona que recogió una furgoneta Fiat de color blanco, con matrícula 7086JWD y alquilada a la empresa Telefurgo, en Santa Perpètua de Mogoda, en la provincia de Barcelona. Según Driss su hermano le habría robado el pasaporte para alquilar el vehículo.
La policía ha detenido a cuatro individuos más: uno en Alcanar, que resultó herido en la explosión, y los otros tres en Ripoll. De los cuatro detenidos, tres son de origen marroquí y otro melillense. Algunos de ellos tienen antecedentes por delitos comunes, pero no por terrorismo. Sus edades oscilan entre los 21 y los 34 años de edad.
Otros tres sujetos permanecen todavía en busca y captura. Todos son de nacionalidad marroquí y todos residían en Ripoll: son los de Sadi Aallaa, nacido en el 25 de agosto de 1998 (18); Mohamed Hychami, nacido el 15 de enero de 1993 (24); y Younes Abouyaaqoub, de la misma nacionalidad y con fecha de nacimiento del 1 de enero de 1995 (22).
Tras practicar varios registros en diversos domicilios de la localidad gerundense, las autoridades han averiguado que se echa en falta a ocho jóvenes de cinco familias distintas.