La Generalidad pagará a los trabajadores públicos por no hacer nada.
El Ejecutivo liderado por Carles Puigdemont también ha efectuado una maniobra escurridiza para favorecer el seguimiento del paro general convocado en Cataluña para protestar por la actuación policial en el 1 de octubre. Las fuerzas independentistas, tanto en el Parlament como en la sociedad civil (Asamblea Nacional Catalana y Omnium Cultural fueron los que llamaron a la huelga), han llamado a sus seguidores a bloquear la actividad económica de la autonomía como otra muestra de fuerza frente al Estado y el respaldo de la Generalidad es total.
Según han declarado fuentes sindicales, el gobierno catalán favorecerá que los funcionarios de los diferentes departamentos públicos puedan sumarse al paro convocado por la llamada Taula per la Democràcia- Lo hará, según se ha explicado, asegurando que la ausencia a su puesto de trabajo no repercutirá en el descuento de su nómina. Según se explica, el Govern es "comprensivo" con la huelga y cada área de la Generalidad ha dado directrices sobre cómo aplicar la mencionada flexibilidad ante la protesta convocada.
Además, dichas fuentes aseguran que se ha informado a los empleados que siempre que se garanticen los servicios mínimos esenciales no computará su ausencia como falta de asistencia a su puesto de trabajo. Y se ha apuntado que en algunos centros del Servicio de Empleo de Cataluña les han dicho a algunos trabajadores que no vengan mañana a trabajar. Así, se vuelve a gestar una excepción catalana con respecto al resto del país: esta vez, secundar una huelga general no supondrá un castigo del contratante sino que éste pagará al asalariado por no hacer nada.
Aún así, el Govern ha tomado esta decisión sin haber llegado a un acuerdo con CCOO y UGT sobre esta cuestión. Ha tenido que ser la cada consejería la que se ha adaptado sus circunstancias a las indicaciones genéricas facilitadas. Las filiales de ambos sindicatos mayoritarios han llamado a hacer un "paro político" para denunciar la "desproporción y la violencia" ejercida, pero la práctica del paro dependerá de cada centro trabajo.
De este modo ha concluido la vigilia de la segunda movilización relevante que acumula el reto independentista en Cataluña tras el referéndum del 1-O. En Comú-Podem, ERC y PDeCAT anunciaron en este día que este martes harán huelga en el Congreso y el Senado, en busca de dar visibilidad a este intento de aglutinar la resaca de la actuación policial en defensa de la legalidad.