Más de una veintena de empresas han huido ante la inestabilidad política en Cataluña.
Ante la posible declaración unilateral de independencia en Cataluña, más de una veintena de empresas han decidido trasladar su sede social de esta autonomía. De esta forma, la inestabilidad política ha alcanzado a la mayor parte del Ibex.
El Consejo de Administración de la inmobiliaria Colonial ha acordado esta tarde por unanimidad trasladar su sede social de Barcelona a Madrid. Colonial, que ha obtenido en el primer semestre de este año un beneficio de 437 millones de euros, ha seguido así los pasos de otras grandes empresas catalanas y ha acordado en una sesión extraordinaria ubicar su próxima sede en el Paseo de la Castellana, número 52. Precisamente, su presidente, Juan José Brugera, se reunió la semana pasada con el presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, para advertirle de que una decisión de este tipo "sería una bomba para la economía catalana".
La concesionaria de autopistas Abertis ha acordado también por unanimidad trasladar temporalmente su sede social de Barcelona a Madrid. La empresa explica que adopta esta decisión "para mantener la operativa normal de la compañía y con el fin de proteger el conjunto de los intereses generales de la misma".
A la lista de cotizadas catalanas que ya han acordado el traslado de su domicilio social fuera de Cataluña se han sumado SegurCaixa Adeslas, Mahou San Miguel, Torraspapel, Trea, Cellnex, MGS Seguros, DVD Dental y MRW, entre otras. Mientras que Grupo Planeta, Cola Cao, Nocilla, Codorníu y Freixenet se lo piensan. También ha optado por la misma opción la sociedad de valores GVC Gaesco, propiedad de la familia Vallbé y vinculada a Òmnium Cultural (fuertemente vinculada al independentismo catalán), "con el fin de garantizar los intereses de sus clientes, dotar de normalidad a su actividad y asegurar un marco estable para el desarrollo de su negocio", defiende en una nota.
Esta escalada podría afectar también a las grandes industriales cotizadas con sede en Barcelona, ya que podrían aprovechar el nuevo decreto del Gobierno para agilizar el traslado a otras ciudades españolas.
A la mudanza masiva de empresas con sede en la comunidad, se añade el boicot a los productos catalanes que aún no han tomado esta determinación. Así lo ha confirmado el presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet que, en declaraciones a la cadena Cope, ha asegurado que se están produciendo "reacciones" que perjudican las ventas del cava y de los vinos catalanes. En este sentido, el vicepresidente de la CEOE y presidente de Cepyme y Confemetal, Antonio Garamendi, ha apelado, en una entrevista en TVE, a la "cordura" para poner freno a estas acciones afirmando que sería "una mala noticia" para Cataluña y para España.