Ya lo hemos denunciado en nuestros editoriales varias veces, pero es preciso insistir. Los nacional-populistas, mucho menos numerosos y con menos medios (al menos, sobre el papel) han construido un relato, todo lo falaz que se quiera, pero que, a fuerza de repetirlo y con un manejo ágil y constante de las redes sociales, ha tenido un efecto devastador en la opinión pública extranjera. Es cierto que la mentira sistemática, la filtración de fake-news y el haber engañado a medios serios, ha sido un boomerang contra sus autores. Periódicos serios, como Le Monde, The Guardian, y otros, se han sentido engañados y han reaccionado con virulencia contra el veneno populista. Sin embargo, la mentira sistemática ha resultado rentable, porque el desmentido tiene menos impacto que la mendaz noticia original, la cual, con frecuencia, sigue colgada de la red.
Resulta incomprensible que el Gobierno español no haya desarrollado un relato serio y veraz, y arbitrado unos medios poderosos para difundirlo. Esta mañana, sin ir más lejos, la CNN -apoyada en un sesgado e ignorante experto- difundía como cierta la noticia de que el Gobierno Rajoy había dado un "coup d'etat" (sic) contra la democracia catalana, haciéndose eco y dando crédito a la retorcida falsedad de la Sra. Frocadell, precisamente una de las gestoras destacadas del golpe de estado contra el Parlament, el Estatuto y la Constitución el 6 y 7 de setiembre pasado. Y ello, en un medio norteamericano: un país que libro una guerra atroz contra un grupo de estados Confederados que no admitían la soberanía nacional del conjunto de la Unión. Asombrosa doble vara de medir.
No es de recibo que el Gobierno no haga sus deberes en esta línea y que no sea capaz de orquestar a españoles expertos en diferentes materias, muchos de ellos conocidos y bien situados en los países principales de Europa y América.